Nelson Haedo Valdez se luce en el portal de la FIFA

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Nelson Haedo Valdez, uno de los jugadores más carismáticos en la selección paraguaya de fútbol, brindó al portal de la FIFA una entrevista más que conmovedora. El paraguayo no solo habló de fútbol sino que también del duro pasado que le tocó vivir.

Un buen ejemplo del efecto que puede tener el fútbol sobre la vida de un joven es la trayectoria vital de Nelson Haedo Valdez. El internacional paraguayo vive desde hace más de ocho años en Alemania, donde primero se instaló en el Werder Bremen y ahora afronta su tercera temporada en la línea de vanguardia del Borussia Dortmund.

Sin embargo, el ariete de 25 años no siempre vivió con el mismo desahogo que ahora. Valdez creció en un pueblecito de Paraguay llamado San Joaquín, donde aprendió a jugar al fútbol de pequeño. A los 15 años fichó por el Atlético Tembetary, club de la segunda división paraguaya, en el que no ganaba mucho dinero. Tanto es así que el adolescente pasó dos años enteros como un sin techo durmiendo por las noches debajo de una tribuna.

Ese pasado azaroso en su patria quedó atrás en el año 2001, fecha en que fue traspasado al Werder Bremen alemán. A pesar de la distancia, el delantero ha mantenido el contacto con su familia y sus amigos en Paraguay. Y no sólo eso. El campeón de liga y Copa de Alemania en 2004 apoya económicamente tanto a sus familiares como a personas necesitadas.

El punta paraguayo, presente en la Copa Mundial de 2006, habló con FIFA.com sobre el significado de su familia, su compromiso social, su segunda patria, Alemania, y la campaña de clasificación mundialista con la Albirroja.

Señor Valdez, teniendo en cuenta las difíciles condiciones por las que atravesó en Paraguay, ¿qué ha significado el fútbol para usted y para su familia?
Al fútbol tengo que agradecer que hoy puedo ayudar a toda mi familia, y que ellos no tengan que vivir como yo viví de chico. El fútbol sólo me ha dado cosas buenas, y volvería a hacer todo lo que hice.

A los 18 años dejó su patria y se mudó a Alemania. ¿Cuáles fueron los mayores problemas con los que tuvo que lidiar al principio en Brema?
Las mayores dificultades al principio tuvieron que ver con mi falta de conocimiento del idioma y con el frío del invierno alemán. Pero desde el primer día fui bien recibido en Alemania.

Tiene cuatro hermanas y dos hermanos y es un hombre muy apegado a su familia. ¿Qué importancia tiene para usted el contacto con los suyos?
Es muy importante. La familia es para mí lo más grande que una persona tiene. Te da energía y te hace fuerte.

En Paraguay, usted ha emprendido algunas obras sociales. Cuéntenos un poco sobre ello...
Desde hace varios años, todas las Navidades invito a unos 1.500 niños de mi pueblo y les regalo balones de fútbol, muñecas y golosinas. Es maravilloso ver la cara de un niño feliz. Mi próximo proyecto es la creación de una fundación de ayuda a los niños.

Lleva más de ocho años desempeñando su oficio en Alemania. ¿Qué significa para usted el país en el que vive desde 2001?
Se puede decir que Alemania se ha convertido en algo así como mi segunda patria. Porque aquí he crecido como futbolista, y aquí he formado desde entonces mi propia familia.

Deportivamente le ha ido muy bien hasta la fecha. Es internacional con su país, ha ganado la liga alemana con el Werder Bremen, y ahora aborda su tercer curso en el Borussia Dortmund. ¿Qué le parece su balance personal?
Muy positivo. Vine a Alemania para hacerme futbolista profesional. Ahora tengo 25 años y he acumulado mucha experiencia, soy internacional con mi país y disfruto mucho del aprecio que me tienen los seguidores del Borussia Dortmund.

Usted defendió por primera vez los colores de su país en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2003, y eso que el entrenador nunca le había visto jugar hasta entonces. ¿Qué recuerdos guarda de aquel campeonato y de sus primeras actuaciones con la camiseta de Paraguay?
Que mi madre lloró de alegría, y que todo mi pueblo lo celebró. Y que me sentí muy honrado de jugar para mi país.

Desde entonces ha disputado ya 31 partidos internacionales. ¿Qué significa para usted poder jugar en la selección de Paraguay?
Es un sentimiento indescriptible jugar en la selección de Paraguay. El corazón se me dispara. Lucho con pasión cuando represento a mi país.

La temporada 2009/10 va a ser importante en su caso por dos motivos. Por un lado, es usted una de las piezas clave del Borussia Dortmund y quiere triunfar con su equipo. Por el otro, tiene como gran objetivo alcanzar la Copa Mundial de la FIFA 2010. ¿Qué se ha propuesto conseguir en los próximos doce meses?
En primer lugar, quiero mantenerme sano y en forma. Si tengo éxito con el Borussia, estoy seguro de que podré seguir jugando en la selección de Paraguay.

La campaña de clasificación mundialista fue como la seda al principio. Paraguay se zafó de la competencia y se puso líder. Sin embargo, en los cuatro últimos compromisos la selección sólo ha podido recabar un punto y ha resbalado hasta el tercer puesto de la tabla. ¿Cómo valora el rendimiento de su combinado nacional hasta el momento?
Aún nos quedan cuatro partidos, tres de ellos en casa. Estoy seguro de que, como mínimo, reservaremos la cuarta plaza que hace falta para estar en el Mundial.

En septiembre librarán dos choques decisivos en casa, contra Bolivia el día 5, y contra Argentina el día 8. ¿Qué espera de estos dos encuentros en relación con el codiciado billete a Sudáfrica?
Queremos ganar esos dos encuentros, que son como dos finales.

¿Qué significaría para usted participar en una segunda Copa Mundial tras haber estado en Alemania 2006?
Sería un gran honor volver a representar a mi país en el Mundial 2010. Los futbolistas soñamos con eso desde pequeños.

¿Sabe que inscribió su nombre en los anales de la Bundesliga el 6 de agosto de 2004? (Nota de la redacción: Nelson Valdez marcó a las 23:13 el gol más tardío en la historia de la máxima categoría alemana.)
Cierto. En el Weserstadion se fue la luz durante el partido del Werder Bremen contra el Schalke. Costó un buen rato reparar la avería y por eso se hizo tan tarde. Pero mereció la pena esperar porque, poco antes del pitido final, marqué el gol de la victoria por 1-0 para el Werder.

 

Fuente: FIFA