"Hace un mes o dos pensé que sería difícil competir por la general de la Vuelta. Luego comencé a sentirme mejor, e incluso gané la Vuelta a Burgos, pero la preparación no era óptima para esta Vuelta. Hay muchas cosas que me hicieron perder tiempo. Todavía siento ciertas molestias en la espalda, en el cuello y en la zona de la clavícula", dijo el ciclista alavés a TVE.
Sin opciones en la general, los objetivos de Landa han variado y ya plantea la lucha por un triunfo de etapa.
"Creo que ahora es imposible disputar la general. No creo que me vayan a dejar escapar tan fácilmente, siempre me van a tener en cuenta. Si las sensaciones van a ser como las del última día será difícil avanzar", explicó.
Landa admite que llegó a la salida de Burgos con confianza, pero la realidad le ha apartado del objetivo de alcanzar al menos un puesto en el podio.
"Si hubiera hecho todo a la perfección antes de esta Vuelta, me hubiera decepcionado, pero teniendo en cuenta cómo llegué aquí es normal", afirmó.
El rol de Landa en el equipo será ayudar a sus compañeros de la general, como el australiano Jack Haig, cuarto clasificado.
"Tenemos a Jack Haig, queremos que termine lo más alto posible. También tenemos a Gino Mäder, que es muy bueno. Tenemos un bloqueo fuerte y lucharemos por una buena clasificación con ambos, mientras que los demás intentarán ganar una etapa".
