A diferencia de las últimas ediciones en Bermuda o Auckland, donde el campo de regatas se caracterizaba por las aguas planas, en Barcelona, las olas de 1,5 metros obligan a los cuatro tripulantes a tener gran técnica y habilidad para mantenerse levantados y 'volar' con velocidad.
Según informó el equipo suizo, en el último entrenamiento, con el patrón (timonel) titular Arnaud Psarofaghis siguiendo al AC40 desde la lancha de apoyo y Nicolas Charbonnier y Bryan Mettraux como timoneles, el entrenamiento se hizo especialmente a favor del viento, donde lucharon con la altura de 'vuelo' para mantener los 'foils' sumergidas.
