"La subida me venía bien y con buenos porcentajes para mí. Aunque ha empezado muy agresiva la subida me sentía bien. He cogido mi ritmo y he podido aguantar", dijo el corredor más joven presente en la Vuelta con 20 años recién cumplidos el pasado 27 de julio.
Incluso intentó lanzar un ataque en el grupo en el que iba persiguiendo a Jonas Vingegaard, Joao Almeida y Thomas Pidcock a cinco kilómetros del final porque "tenía buenas piernas".
Beloki explicó que la ascensión comenzó "muy agresiva" con el ataque de Visma casi desde abajo. "Tenía que aguantar y aguantar, no tenía nada que perder. El objetivo era aprender y si reventaba eso que me llevaba aprendido", concluyó.
