"La UCI tiene que tomar cartas en este asunto", dijo un Verona para el que "es una pena que la política interfiera en una etapa como hoy" y que es partidario de "intentar mantener el deporte de la manera más neutral posible".
"Todo el mundo tiene derecho a hacer una protesta, pero que no interrumpa el trabajo de otros", añadió, considerado "una pena" lo ocurrido en el País Vasco, donde se encuentra "la mejor afición del mundo".
Verona desveló que fue, "después del segundo paso por El Vivero", a 24 kilómetros de meta, cuando "han explicado" a los corredores que "en meta no se podía garantizar la seguridad" y que se daba por concluida la etapa "a 3 kilómetros de meta".
Asimismo, el madrileño desveló "discusiones" en el pelotón sobre la continuidad en la carrera del Israel-Premier Tech y también que los corredores del equipo israelí "son los primeros que no quieren ser parte de esta problemática".
A lo largo de la etapa, pero especialmente en la recta donde estaba prevista la meta de hoy, hubo una proliferación de banderas palestinas en protesta por la situación en la Franja de Gaza y la participación del equipo Israel-Premier Tech en la carrera y activistas amenazaban con cortar la avenida.
