El conjunto de Gregor Townsend mandó a su antojo ante un rival muy inferior que además fue penalizado por acciones de indisciplina. Jamie Ritchie, con un ensayo convertido después por Fergus Burke, puso a los escoceses por delante (7-0) y ya no tuvieron problema.
Una amarilla a Semisi Paea y otra marca de George Turner, en su partido 50 con la selección, elevó una cuenta imparable, que al paso por el descanso era de 21-0 y que tuvo su continuación en el segundo periodo.
