Una gesta que hasta ahora tan sólo ha logrado alcanzar otro equipo de época, la selección danesa que dominó con puño de hierro el balonmano femenino mundial mediada la década de los noventa del siglo pasado.
Todo un reto que el conjunto nórdico intentará superar sin la presencia en el banquillo del legendario técnico Thorir Hergiersson, que puso fin el pasado año a su larga y exitosa carrera al frente del equipo noruego con la conquista de un nuevo título de campeón de Europa.
Triunfo que elevó a diecisiete medallas, entre ellas dos oros olímpicos, tres mundiales y seis continentales, el total de preseas ganadas por el preparador islandés desde que se hizo cargo en abril de 2009 de la selección noruega.
Un sucesión interminable de éxitos que Noruega tratará de prolongar de la mano de Ole Gustav Gjekstad, que ya llevó al Vipers Kristiansand noruego a la conquista de tres títulos consecutivos de la Liga de Campeones femenina entre los años 2021 y 2023.
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Si para Gjekstad el Mundial de Países Bajos y Alemania supondrá su debut en una gran competición de selecciones, la cita universal pondrá el punto final a la carrera internacional de una de las grandes leyendas del balonmano mundial, la portera Katrine Lunde.
Pero Lunde, de 45 años, no será el único argumento del conjunto nórdico que recuperará, tras perderse el último Europeo por maternidad, a la 'cañonera' Nora Mork, si bien, como advirtió el nuevo seleccionador, la lateral derecho no tendrá "tantos minutos ni tanta presión como antes".
Todo el juego del equipo escandinavo girará en torno a la central Henny Reistad que a sus 26 años sigue añadiendo recursos al inmenso catálogo que le ha llevado a ser proclamada los dos últimos años como la mejor jugadora del mundo por la Federación Internacional.
Un inconmensurable talento que intentará guiar a Noruega a la conquista de su quinto título universal, un oro del que el conjunto nórdico ya se quedó hace dos años a las puertas tras caer por 31-28 ante Francia en la final del último Mundial.
Victoria que las 'bleues' tendrán complicado repetir ante las numerosas e importantes bajas del equipo francés, que no podrá contar para la cita con piezas clave como las laterales Laura Flippes y Estelle Nze Minko o la extremo Cholé Valentini, que se perderán la cita por maternidad.
Bajas a la que sumar la de la portera Laura Glauser, aquejada de una hernia discal que le obligará a pasar esta misma semana por el quirófano, y la de la central Grace Zaadi, que espera poder recuperarse para las rondas finales del torneo de la dolencia en el muslo izquierdo que le impedirá arrancar el Mundial.
Una circunstancia que obligará a asumir un todavía mayor protagonismo a jugadoras como la portera Hatado Sako, la central Tamara Horacek o la pivote Pauletta Foppa.
Igualmente se verá lastrada por las bajas la selección de Dinamarca, la vigente subcampeona de Europa, que afrontará la cita con una novedosa pareja de pivotes en ausencia de las habituales Rikke Iversen, Kathrine Heindahl y Sarah Iversen.
Ausencias que el conjunto danés tratará de compensar con la eficacia de jugadoras como la lateral Anne Mette Hansen y, sobre todo, con la solvencia bajo los palos de Anna Kristensen, elegida mejor jugadora del último Europeo, en el que las danesas sólo cedieron ante Noruega en la final (31-23).
Medallas que se antojan muy lejanas para Brasil, campeona del mundo en el año 2013 en Serbia, que afrontará el campeonato con el objetivo de alcanzar unos cuartos de final que se le escaparon en el último Mundial por diferencia de goles.
Una decepción que las 'leoas' no quieren volver a sufrir en los Países Bajos y Alemania donde contarán con el refuerzo de la veteranísima extremo Alexandra do Nascimiento, elegida mejor jugadora del mundo en 2012, que a sus 44 años disputará su octava cita universal.
No lo tendrá sencillo, sin embargo, el equipo brasileño, ya que si las de Cristiano Rocha no deberían tener problemas para superar una primera ronda en la que se medirán con Suecia, Chequia y Cuba, que regresa tras seis años a una cita universal, más complicado parece en la que se cruzarán, entre otros, con la todopoderosa Noruega.
Una segunda fase que se antoja como la meta de la selección argentina, que quiere alcanzar por tercer Mundial consecutivo la ronda principal, tal y como ya hizo en España en 2021 y en Dinamarca, Noruega y Suecia en 2023.
Para ello, la 'Garra' deberá lograr una de las tres primera plazas del grupo E, en el que las de Mariano Muñoz se medirán con las selecciones de Países Bajos, Austria y Egipto.
Más modesto es el objetivo para Cuba, Paraguay, que disputará su tercer Mundial consecutivo, y Uruguay, que vuelve a un Campeonato del Mundo catorce años después, que con su clasificación para el torneo ya han dado un paso adelante en su progresión.
