Stolz, que ya fue oro y marcó otro récord en la prueba de los 1.000 metros, superó el crono del neerlandés Jenning de Boo (33.88) y del canadiense Laurent Dubreuil (34.26). El estadounidense superó la marca que el chino Gao Tingyu estableció en Pekín 2022 con un tiempo de 34,32 segundos.
Curiosamente, volvieron a subir al podio Stol y De Boo tras haber competido en el mismo par tanto en la prueba de 1.000 metros como en la de 500. El neerlandés acabó abatido estos 500 metros, casi sin argumentos para poder justificar su derrota tras haber marcado un tiempo que también hubiera sido récord olímpico si Stolz no hubiera participado, por debajo de los 34 segundos.
