"Los entrenamientos en La Molina (Girona) fueron muy bien, la estación preparó muy bien la pista", explicó Salarich, nacido en Vic hace 32 años; el varón que mejores resultados ha logrado para España en la Copa del Mundo de esquí alpino desde la época de Francisco Fernández Ochoa, el mítico 'Paquito', único campeón olímpico invernal español de toda la historia, de eslalon, en los Juegos de Sapporo'72, en Japón.
Tras la Ceremonia de inauguración de los XXV Juegos de invierno, Salarich regresó a España, donde se ejercitó en la citada estación del Pirineo, antes de regresar, el viernes, a territorio olímpico, donde este lunes competirá en el eslalon, una prueba muy abierta en la que defiende título el francés Clement Noel y en la que parten como teóricos favoritos los noruegos Atle Lie McGrath, Henrik Kistoffersen y Tim Haugan, así como otro galo, Paco Rassat y el protagonista del gran bombazo de los Juegos: Lucas Pinheiro, que el sábado se convirtió, al ganar el gigante, en el primer campeón olímpico invernal de toda la historia de Brasil.
Pinheiro, nacido hace 25 años en Oslo, empezó a competir como Lucas Braathen para Noruega -para la que logró los primeros cinco de sus seis triunfos en la Copa del Mundo-, pero, tras anunciar, primero, su retirada del esquí, por desavenencias con la federación de ese país, justo después de ganar el Globo de Cristal, decidió regresar y desde hace dos años compite para Brasil, nación para la que ganó, el pasado noviembre, el eslalon de Levi (Finlandia), y para la que capturó el sábado su primer oro olímpico de invierno.
El brasileño se proclamó asimismo el primer campeón olímpico invernal de toda la historia de Suramérica.
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"En La Molina no tuvimos mucha suerte con la meteorología, pero bueno, pudimos sacar dos buenos entrenamientos", explicó Salarich, que acabó quinto hace cuatro temporadas, el eslalon de las finales de la Copa del Mundo de Meribel/Courchevel, en Francia.
"Intenté llegar a Bormio hace tres días, pero por la meteorología no pude volar, desde Barcelona, por lo que llegué el viernes. Ayer entrenamos, en condiciones muy buenas. La pala en la que hemos entrenado era muy buena", comentó a EFE el mejor esquiador alpino español de los pasados 45 años, que afronta sus terceros Juegos Olímpicos, después de los que disputó hace ocho años, en PyeongChang (Corea del Sur) y los de Pekín, en 2022.
"Me he notado bastante bien. Estuvimos probando unos cuantos 'set ups', para ver qué esquís me van mejor, y me noto bien físicamente. Y motivado, desde el aspecto anímico. Y a tope", manifestó el campeón barcelonés, que disputará el eslalon olímpico de Bormio con un casco con el que homenajeará la memoria de su perra Nala, fallecida hace semanas y cuya imagen aparece en el mismo.
A Salarich no le sorprendió la histórica victoria de Pinheiro en el gigante del sábado.
"No, no, a mí no me sorprendió. Ya había ganado carreras como noruego y se retiró -antes de regresar a la competición- habiendo ganado la Copa del Mundo (de eslalon). No me pareció tanta sorpresa su victoria", declaró.
"Sí que es una sorpresa que haya ganado el oro con tanto margen, pero no es una sorpresa que haya estado en el podio", afirmó Salarich, cuyo mejor resultado de esta temporada en la Copa del Mundo es el decimotercero que obtuvo el pasado 7 de enero en el eslalon disputado en Madonna di Campiglio, también en Italia.
"Yo veía más favorito a (Marco) Odermatt (suizo, que defendía el título logrado en Pekín y acabó segundo), pero olé por Pinheiro y olé por esa primera medalla de Brasil. Ha sido histórico, la verdad", indicó a EFE Salarich, que este lunes se marchará contento si logra un 'top 15' en el eslalon.
