Pocos jugadores han despertado tantas expectativas en los últimos años como el central del Barcelona, de 20 años, y el lateral del Fraikin Granollers, de 18, que encarnan mejor que nadie el ilusionante futuro que parece aguardarle al equipo español.
Si el primero en llegar fue Petar Cikusa, al que Jordi Ribera no dudó en hacer debutar con la selección absoluta con tan sólo 17 años, a Marcos Fis le han bastado apenas trece partidos para convertirse en un fijo en los planes de los Hispanos.
"Marcos es en estos momentos un jugador diferencial en el uno contra uno, juegue contra quien juegue", señaló el seleccionador español Jordi Ribera en declaraciones a la Agencia EFE.
Una capacidad ofensiva que se ve acentuada por la confianza que el lateral derecho del Granollers, hijo del exinternacional español de origen cubano Julio Fis, destila en cada una de sus acciones con el equipo nacional.
"Cuando juega con la selección lo hace con la máxima confianza porque sabe que cuando sale al campo va a tener unos compañeros que le van a ayudar siempre y cuenta con un entrenador con el que ha compartido tiempo, desde que tiene 13 o 14 años, y eso dota a todo de una normalidad que le ayuda a rendir", explicó Ribera.
Y es que Marcos Fis, como un gran número de los integrantes de la selección, ha pasado por las jornadas de tecnificación que Ribera instauró desde su llegada al cargo y que permiten al seleccionador trabajar personalmente con las principales promesas del balonmano español desde que son apenas unos adolescentes.
"Que yo haya estado con Marcos, al igual que con Barrufet o con Víctor Romero, en el CAR de Granada o que haya compartido tiempo con él en las selecciones inferiores hace que tanto él como yo vivamos todo esto con normalidad y eso es lo mejor que puede haber", explicó Ribera a EFE.
Una normalidad que permite al preparador otorgar en cada momento al jugador la responsabilidad necesaria, "sin exagerarla ni disminuirla", para que Marcos Fis pueda seguir progresando y madurando con cada partido con la selección.
"Es un jugador que hemos ido introduciendo en pequeñas dosis hasta llegar a partidos en los que ha tenido un protagonismo mayor. Debe asumir la responsabilidad necesaria, no hay que exagerarla ni disminuirla, sino la justa para que pueda salir a la pista y jugar como es él", añadió Ribera.
Y es que el seleccionador no olvida en ningún momento que Marcos Fis, que debutó esta temporada en la Liga ASOBAL, sigue siendo un jugador que se encuentra todavía en fase de formación.
"Sigue siendo un jugador en progresión, un jugador que tiene que mejorar físicamente, que tiene que hacerse un cuerpo de adulto, porque es un chaval muy joven, pero que de momento no tiene límites", aseguró el seleccionador español.
Un proceso de formación en el que también se encuentra inmerso el central del Barcelona Petar Cikusa, que regresa por primera vez a una convocatoria del equipo nacional desde que disputó en enero de 2025 el Mundial de Croacia, Dinamarca y Noruega.
Tiempo en el que Cikusa, lastrado por las lesiones, ha visto frenada la meteórica progresión que le había permitido hacerse un hueco con apenas 18 años tanto en el conjunto azulgrana, con quien se proclamó campeón de Europa en 2024, como en los Hispanos.
"A estos chicos les hemos dado la oportunidad de entrar a muy temprana edad a la selección, pero también tenemos que darles la posibilidad de que en determinados momentos su progresión no sea tan rápida", aseguró Ribera a la Agencia EFE.
Algo que sí ha hecho el seleccionador español, que en el momento en el que Petar Cikusa ha comenzado a recuperar el nivel que le convirtió en la gran sensación del balonmano español no ha dudado en volver a contar con él para los partidos con Francia.
"Petar tuvo un tiempo en el que acumuló algunas lesiones y su rendimiento no siguió progresando, pero este año ha empezado muy bien en el Barcelona, ha tenido minutos de calidad. Pienso que se ha asentado un poco más y eso le ha permitido volver a la selección", indicó Ribera.
Pero Cikusa y Marcos Fis no serán los únicos protagonistas de una selección en la que debutarán los extremos Antonio Martínez y Pablo Guijarro, así como el primera línea del Benfica portugués Ismael El Korchi, recambio de última hora del central Agustín Casado.
Aunque si hay un retorno esperado, ese es el del guardameta Gonzalo Pérez de Vargas, que volverá a disputar este jueves en Le Mans y el próximo domingo (13:30 horas) en el Quijote Arena de Ciudad Real un partido con los Hispanos tras superar la grave lesión de rodilla que sufrió la pasada temporada.
"Por mucho talento que tengan no se puede construir un equipo sólo con jóvenes, necesita de esa mezcla de veteranía y juventud. En ese sentido, el regreso de Gonzalo no sólo nos permite contar con un portero de gran nivel, sino que también nos aporta esa consistencia que te dan los jugadores que lo han vivido todo con la selección", concluyó Ribera.
