"Es una victoria muy importante para la confianza, la primera del año. Tuve que esperar un tiempo, no todo salió según lo planeado y la sensación no siempre fue la mejor. Tuve algo de mala suerte, y por eso estoy feliz de haber conseguido este triunfo", dijo en meta Philipsen.
Fue un esprint masivo en subida muy disputado, en el que se luchó a brazo partido por la colocación.
"El posicionamiento fue difícil. Estaba con Jonas Rickaert, pero tuvimos que frenar bruscamente debido a una caída, luego Gerben Thijssen me puso al frente, pero eso me costó energía. Además, ya había agotado mis mejores piernas al regresar después de cambiarme las zapatillas. Con estos contratiempos me alegro de haber ganado", comentó en meta.
Philipsen, a unos 20 kilómetros de la meta, acudió al coche del equipo Alpecin-Premier Tech para cambiarse las zapatillas.
"Casi me caigo y tuve que usar el pedal automático al máximo para evitar la caída. Mi zapato se rompió. No tiene muy buena pinta mi calzado, ya que una zapatilla es blanca y la otra plateada, pero fue eficiente. Merece la pena y quizás me traiga suerte". comentó.
