"Estoy lista para saltar mucho, estoy lista para llegar donde dejé todo", señaló antes de partir a la ciudad polaca una Yulimar Rojas dispuesta a demostrar que está completamente recuperada de la rotura del tendón de Aquiles que sufrió en abril de 2024.
Lesión que le obligó a permanecer apartada casi año y medio de las pistas, en las que reapareció el pasado mes de septiembre en los Mundiales de Tokio en los que la plusmarquista universal 'sólo' pudo ser bronce, tras quedarse a 16 centímetros de la cubana Leyanis Pérez, la ganadora de la prueba.
Una "espinita" que Yulimar Rojas estaba dispuesta a sacarse en los Mundiales de Torun a los que llegaba como la líder mundial del año tras saltar 14,95 metros que saltó el pasado mes de febrero en Valencia.
Distancia a la que la venezolana no pudo acercarse este sábado tras firmar un mejor salto de 14,86 en su cuarta tentativa.
Registro para privar del oro a la cubana Pérez que lideraba la final desde su segundo salto en el que la caribeña alcanzó unos 14,95 metros que finalmente le sirvieron para coronarse nueva campeona mundial.
Un puesto más atrás, en el tercer escalón del podio, concluyó su actuación en la final de los 60 metros lisos la "reina" de la velocidad en los pasados Juegos Olmpicos de París, la santalucense Julien Alfred.
La antillana, que ya logró el cetro mundial hace dos años en Glasgow, tuvo que rendirse al poderío de la joven italiana Zaynab Dosso, vigente campeona de Europa, que se alzó con el triunfo con un tiempo de 7.00 segundos.
Tres centésimas menos que Alfred y que la estadounidense Jacious Sears que arrebató por tres milésimas la medalla de plata a la santalucense, tras firmar ambas un mismo crono de 7.03 segundos.
