Entre los investigados se encuentran concejales, representantes legales y altos cargos de ambos clubes, así como asesores vinculados a las entidades deportivas, según adelantaron este martes medios locales.
La investigación analiza posibles irregularidades en el proceso que permitió la compra del emblemático San Siro al Ayuntamiento de Milán por 197 millones de euros, tras una aprobación municipal del 29 de septiembre de 2025, en una adquisición que incluye el estadio y sus alrededores.
Según la Fiscalía, durante varios años se habrían producido conductas destinadas a favorecer los intereses de los clubes, incluyendo la alteración de procesos de selección pública y la filtración de información confidencial.
En particular, los investigadores apuntan a al menos dos episodios de revelación de secretos ocurridos en 2021 y 2023, en los que documentos internos del Ayuntamiento habrían sido compartidos con asesores del Inter antes de su aprobación oficial.
La Guardia di Finanza ha llevado a cabo registros en la sede del Ayuntamiento de Milán, en las oficinas de los clubes y en domicilios particulares de los investigados, con incautación de dispositivos electrónicos para analizar comunicaciones que puedan esclarecer los hechos.
Entre los investigados figuran, entre otros, el exconcejal de Urbanismo Giancarlo Tancredi, la exteniente de alcalde Ada De Cesaris, el director general del Ayuntamiento Christian Malangone, así como directivos y asesores vinculados al Inter y al Milan.
La Fiscalía continúa analizando la documentación incautada para determinar el alcance de las presuntas irregularidades y posibles responsabilidades penales.
La compra de San Siro por parte del Inter y el Milan se completó el 5 de noviembre de 2025, cuando ambos clubes firmaron los documentos finales de compraventa con el Ayuntamiento de Milán por un importe de 197 millones de euros, culminando así un proceso de años de negociaciones.
La operación, articulada a través de la sociedad Stadio San Siro S.p.A. y respaldada por financiación de entidades como Goldman Sachs y J.P. Morgan, se cerró después de que el consistorio aprobara la venta a finales de septiembre.
El acuerdo contempla una inversión privada adicional de unos 1.200 millones de euros para la construcción de un nuevo estadio y un ambicioso proyecto de regeneración urbana en el entorno, con el objetivo de modernizar la infraestructura y convertirla en un motor económico para ambos clubes y la ciudad.
