El Sábado Santo volvió a vestirse de ciclismo en Tierra Estella con la disputa del Gran Premio Miguel Induráin, una prueba exigente de casi 200 kilómetros y más de 3.600 metros de desnivel que reunió a 19 equipos, entre ellos diez formaciones World Tour. Un cartel de alto nivel que, unido a un recorrido ya clásico, garantizaba espectáculo desde los primeros compases.
La carrera no defraudó. Tras el primer paso por el alto de Ibarra, se consolidó una fuga de cinco corredores que llegó a manejar rentas superiores a los cuatro minutos. En cabeza rodaban Carlos García y Sinuhé Fernández (Burgos BH), junto a Unai Aznar (Euskaltel), Rafael Durães (Efapel) y Louis Ferreira (Anicolor). El propio Aznar fue el más rápido en la meta volante de Granja Lería, en un tramo donde la escapada aún mantenía el pulso al pelotón.
El ecuador de la prueba, marcado por el paso por el alto de Eraul, dejó a Ferreira al frente junto a los dos corredores del Burgos, aunque el desgaste comenzaba a hacer mella. A falta de 50 kilómetros, la ventaja de los fugados se desvanecía y el pelotón ya rodaba a escasos 15 segundos, dejando la resolución completamente abierta.
La carrera entró entonces en su fase decisiva. A ocho kilómetros de meta, nombres importantes como Quinn Simmons (Lidl-Trek), Harrison Sweeny (EF Education), George Bennett (NSN Cycling) e Igor Arrieta (UAE Emirates) tomaron protagonismo, tensando el ritmo en las cotas finales. Sin embargo, fue ahí donde emergió la figura del vasco Ion Izagirre.
El veterano corredor guipuzcoano, de 37 años, lanzó un ataque certero, medido al milímetro, que terminó siendo definitivo. Con sangre fría y una lectura de carrera impecable, el guipuzcoano esperó su momento y asestó el golpe final a dos kilómetros de meta. Ni Simmons ni Markel Beloki pudieron responder al cambio de ritmo en las calles de Estella.
Izagirre cruzó la meta en solitario, firmando así su tercera victoria en la prueba y cerrando un círculo perfecto en el que apunta a ser su último año como profesional. Diez años después de su anterior triunfo, el ciclista vasco volvió a reinar en una carrera que ya forma parte de su historia personal.
