"Romelu Lukaku regresó al centro de entrenamiento del Nápoles y realizó un entrenamiento individual", informó el club en un escueto comunicado.
A finales de marzo de 2026, el Nápoles anunció que valoraba apartar al jugador después de que no se presentara al entrenamiento para el que estaba convocado.
El club informó entonces de que se reservaba el derecho de tomar medidas disciplinarias y decidir si mantenía al futbolista en el equipo de forma permanente.
Lukaku, convocado por la selección belga, renunció a participar en los amistosos ante Estados Unidos y México para centrarse en su condición física tras una temporada condicionada por las lesiones.
El delantero explicó que los exámenes médicos evidenciaron una inflamación y líquido en el músculo flexor de la cadera, y defendió públicamente que "jamás podría darle la espalda al Nápoles", insistiendo en que necesitaba estar "clínicamente al 100%".
El director deportivo del club, Giovanni Manna, reconoció que la entidad no estaba satisfecha con la decisión del jugador de quedarse en Bélgica y advirtió de que "habría consecuencias".
En lo que va de 2026, el atacante apenas ha acumulado 48 minutos repartidos en seis partidos entre todas las competiciones, aunque logró marcar su primer gol del curso el 28 de febrero ante el Hellas Verona en Serie A, un tanto decisivo para la victoria por 1-2.
