El joven francés, que brilló en la primavera al imponerse en la Faun-Ardèche, la Itzulia y la Flecha Valona y ser segundo en la Strade Bianche y la Lieja-Bastoña-Lieja, compite por segunda vez en esta vuelta de una semana, entre el domingo 7 y el domingo 14 de junio, después de terminar en octava posición en su debut en 2025.
La carrera transcurre por la región de Auvernia-Ródano-Alpes, en la que se encuentra la ciudad de Lyon, localidad natal de Seixas. El corredor del equipo Decathlon, de 19 años, podría convertirse en el ganador más joven de la historia, superando el récord de Greg LeMond (21 años y 345 días) en 1983.
"Afronto la carrera con mucha ambición. En las carreteras que conozco bien, las de mi región, voy a buscar la victoria y a seguir desarrollando los parámetros de referencia que hemos establecido de cara al Tour de Francia", expresó el francés en unas declaraciones compartidas por su equipo en redes sociales.
Sólo dos ciclistas han vencido a Seixas esta temporada: el esloveno Tadej Pogacar, que no estará porque ha elegido la Vuelta a Suiza como ensayo antes del Tour; y el español Juan Ayuso (Lidl-Trek), que se impuso en la Volta al Algarve y sí estará en el antiguo Dauphiné. El de Jávea empezó el año ganando, pero una caída en la París-Niza y una enfermedad en la Itzulia lo han tenido apartado de las carreteras.
"Tengo muchas ganas de ponerme un dorsal. Esta carrera marca el inicio de nuestras preparaciones finales para el Tour de Francia. Estos meses sin correr me han dado la oportunidad de resetear. Habrá competidores muy duros. Espero ser un animador clave en la batalla por la general", declaró el español en una entrevista con la organización de la carrera.
No será el único. El UAE apostará por el doble liderato del portugués Joao Almeida y el mexicano Isaac del Toro, quien debutará en el Tour de Francia en julio y ya ha ganado el Tour emiratí y la Tirreno-Adriático esta temporada. Además, sólo un hombre tomará la salida sabiendo lo que es imponerse en el Dauphiné: el colombiano Daniel Felipe Martínez (Red Bull-BORA-hansgrohe), que ganó en 2020.
Si ya suele funcionar como un preludio del Tour de Francia, esta edición del Tour Auvernia-Ródano-Alpes lo será todavía más, ya que el pelotón afrontará, en la tercera etapa, una de las pocas contrarrelojes por equipos del año, previa ideal para la de Barcelona de la gran vuelta, y, en la octava, la subida a la Plateau de Solaison, que también promete ser decisiva en la 'Grande Boucle'.
Después de una primera jornada con mucho desnivel, con cinco puertos puntuables, la carrera dará algo de respiro al pelotón antes del fin de semana. Lo más duro se concentra en las tres etapas finales, con subida, entre otras cimas, al Granier el viernes, al Grand Colombier el sábado y a Bisanne y la Plateau de Solaison el domingo.
