En su primer encuentro juntos, Hooi derrotó al británico en el tercer asalto después de que este último no pudiese aguantar los golpes, pero con el gran combate presenciado, era casi obligatoria una revancha.
Durante los instantes previos al combate, la tensión se podía cortar con un cuchillo. Hooi lanzó una mirada desafiante a Ibragimov nada más entrar en el octógono aunque este se mantuvo sereno.
Ya comenzado el combate, ambos peleadores se mostraron cautos e intercambiaron varias patadas a las piernas. Durante las primeras combinaciones, el de Curazao logró derribar de un cruzado a Ibragimov, pero este logró aguantar y volver a levantarse.
Una vez finalizado el combate, el británico quiso restarle importancia al derribo que sufrió: "No sentí tanto ese golpe, simplemente pisé mal y me resbalé, no fue nada serio".
Finalmente, el británico se redimió y noqueó con un potente directo a la cara de Hooi para acabar rematándolo en el suelo.
"Cuando perdí el primer combate y llegué a casa era un hombre roto pero mi equipo me trajo de vuelta, ha sido un camino muy duro. Tras la primera pelea, sabía que Hooi tuvo suerte, en la última pelea fui el toro pero en esta ocasión fui el matador", exclamó el ahora campeón del peso ligero de WOW que cierra un récord de once victorias y dos derrotas.
Tras una enérgica celebración, el campeón interino de la compañía, el portugués Zé Machado, subió al octógono para firmar un improvisado careo que promete un combate para unificar ambos títulos.
