"Fue un error mío, no tengo excusa. Entré en una curva demasiado rápido. Me he acostumbrado a adelantar a otros corredores en los descensos para recuperar posiciones sin esforzarme demasiado, pero es una estrategia que conlleva riesgos. Hoy pagué las consecuencias; arriesgué demasiado", reconoció Seixas, en principio favorito para el maillot amarillo.
Ahora sexto en la general a 1.54 minutos del líder australiano Luke Tuckwell, Seixas incluso pidió disculpas al resto de corredores por lo que considera una maniobra peligrosa.
"Calculé mal una curva y pido disculpas a todos los corredores a los que pude haber puesto en peligro. Acabé entre la cuneta y la grava. Íbamos cuesta abajo a 70 km/h y me deslicé sobre el asfalto, quemándome por todas partes", detalló.
Tras la caída, Seixas temió por la retirada, pero el lionés de 19 años se subió a la bicicleta, alcanzó al pelotón antes de la última subida y no terminó lejos de los principales rivales.
"Pensé que no iba a poder continuar, estaba completamente agotado, temía lastimarme gravemente. Reanudé la marcha tres o cuatro minutos después, pensando: Ya está, se acabó, no vamos a volver", relató.
"Pero esos chicos de mi equipo son increíbles, me esperaron. Dan Hoole y Stefan Bisseger hicieron un trabajo increíble en el llano, fue asombroso", añadió.
Seixas subrayó el agradecimiento a su equipo, siempre con él a pesar de un error propio.
"Me mantuve firme durante la subida final, intentando recuperar fuerzas. No podía apoyar mucho peso en los brazos, pero me dije: Lo voy a hacer de todas formas, sin importar el dolor", señaló.
"Cinco compañeros", añadió, "se sacrificaron por mí cuando podrían haberme dejado abandonado en medio de la nada. Era todo lo que merecía. Un aplauso para ellos, deben saber que los quiero mucho".
