La etapa de Víctor Muñoz en Osasuna ya es historia. El club rojillo hizo oficial este miércoles a las 19:58 horas el traspaso del futbolista al Liverpool a cambio de los 40 millones de euros fijados en su cláusula de rescisión, una operación que dejará 20 millones en las arcas navarras y que supone la venta más importante de la historia de la entidad.
Más allá de las cifras, el anuncio estuvo marcado por el tono de agradecimiento mostrado por ambas partes. Osasuna despidió al jugador con un mensaje cargado de cariño y reconocimiento hacia un futbolista que, pese a haber vestido la camiseta rojilla durante una sola temporada, logró conectar de forma especial con el club, el entorno y la afición.
Durante su año en Pamplona Víctor Muñoz se ganó el respeto de la grada por su rendimiento sobre el terreno de juego y por una actitud que encajó a la perfección con los valores que tradicionalmente defiende la entidad. Con 7 goles y 5 asistencias en 36 partidos, Muñoz probablemente haya sido el jugador revelación de la Liga.
Una identificación con la grada que quedó reflejada en la reacción de los aficionados en las redes sociales, donde numerosos mensajes destacaron su compromiso y le desearon suerte en esta nueva aventura en la Liga Inglesa.
Horas después del comunicado oficial, fue el propio futbolista quien quiso dirigirse a la familia rojilla a través de una carta publicada en sus redes sociales desde Estados Unidos, donde se encuentra concentrado con la selección española para disputar el Mundial.
"Nunca es fácil despedirse de un lugar en el que he sido tan feliz y donde he vivido el mejor año futbolístico de mi carrera", comenzaba escribiendo el ya exjugador rojillo. En su mensaje, Muñoz destacó la rápida identificación que sintió con el club desde su llegada. "Desde el primer día, me sentí identificado con este escudo, con esta camiseta y con los valores que representa. Siempre he intentado devolver en el campo todo el cariño que he recibido, dejándome la piel en cada entrenamiento y en cada partido", continuó.
El extremo también tuvo palabras para la afición y para los momentos vividos en El Sadar. "He disfrutado cada momento vivido en El Sadar. Esas tardes y noches mágicas, el ambiente, el apoyo incondicional de la afición y todo lo que hemos compartido son recuerdos que guardaré siempre en mi corazón", afirmó.
Además, agradeció la confianza depositada por el club desde su llegada: "Quiero agradecer a la directiva por apostar y confiar en mí desde el primer momento; al staff, por ayudarme a crecer tanto como futbolista como persona; y a mis compañeros, que me acogieron desde el primer día como uno más de esta gran familia".
Uno de los fragmentos más emotivos de la despedida estuvo dedicado a Navarra y Pamplona, dos lugares que, según reconoció, han dejado una huella imborrable en su trayectoria personal. "Me marcho llevándome mucho más que fútbol. Me llevo amistades, aprendizajes y personas que formarán parte de mi vida para siempre. También quiero dar las gracias a Navarra y a Pamplona por cómo me han acogido desde el primer día. Me habéis hecho sentir en casa".
La carta concluyó con un mensaje directo a la afición rojilla y una declaración de amor al club. "Osasuna beti nire bihotzean (Osasuna siempre en mi corazón). Mila esker guztioi. ¡Aúpa Osasuna!", escribió el futbolista antes de cerrar una etapa tan breve como intensa.
Con su marcha al Liverpool, Víctor Muñoz inicia un nuevo desafío en uno de los grandes clubes del fútbol europeo. Mientras tanto, en Pamplona queda el recuerdo de una temporada que bastó para que jugador y afición construyeran un vínculo difícil de olvidar.
