Gall explicó que el elevado ritmo impuesto desde el tramo central de la etapa obligó a los favoritos a mantenerse siempre atentos durante la tercera etapa de la citada prueba ciclista española.
"Ha sido la etapa reina, con muchas subidas. En la parte central de la carrera se rodó muy rápido, en carreteras estrechas y con viento, así que era importante llegar bien colocado al final", señaló.
El corredor austríaco destacó el papel desempeñado por sus compañeros, que le permitieron afrontar el puerto decisivo con las máximas garantías.
"Me he sentido muy bien durante toda la etapa. El equipo hizo un gran trabajo para mantenerme protegido y hacer que gastara la menor energía posible. En el tramo final siempre tuve a algún compañero cerca y eso fue clave", afirmó.
Ya en las duras rampas de El Escudo, Gall lanzó varios ataques antes de encontrar el definitivo.
"Lo intenté un par de veces hasta que conseguí abrir un hueco en la parte final. Cuando vi que podía marcharme solo, fui a por todas hasta la meta", explicó tras cruzar la línea de llegada en solitario.
El triunfo tiene un significado especial para el corredor del Decathlon AG2R La Mondiale, que debutaba este año en la ronda burgalesa.
"Tenía muchas ganas de correr la Vuelta a Burgos porque siempre había oído hablar muy bien de esta carrera. Además, no suelo ganar; esta es solo mi tercera victoria como profesional, así que conseguirla aquí es algo muy especial", reconoció.
Gall llega a las dos últimas jornadas como nuevo líder de la clasificación general, aunque prefirió mantener la prudencia sobre sus opciones de conquistar la prueba.
"El objetivo es defender el liderato, pero nunca sabes qué puede pasar. Mañana parece una etapa más favorable para un esprint y el sábado todavía queda una jornada muy dura. Lo importante es ir día a día", concluyó.
