La ganadora del Tour de 2024 tuvo la valentía de atacar cuando todavía restaban cerca de 10 kilómetros de subida en el Mont Ventoux, y en solitario llegó hasta el clásico paisaje lunar de la cima con 1:16 de margen.
Niewiadoma se aprovechó de la escasa colaboración entre Reusser y Demi Vollering (FDJ-Suez). La neerlandesa, además, dejó atrás a la suiza en los últimos metros y consiguió 30 segundos de margen para ponerse segunda de la general. Tercera en la etapa fue Elisa Longo Borghini (UAE), sorprendiendo a Reusser desde atrás en el tramo final.
La etapa reina de la 'Grande Boucle' incluía cuatro subidas categorizadas: la Grande Limite (6,6 kilómetros al 5 % de pendiente media), el Colombier (3,2 kilómetros al 6,4 %), Suzette (3,9 kilómetros al 6,4 %) y el Mont Ventoux. La cima del 'gigante de la Provenza' aguardaba tras 15,7 kilómetros a una pendiente media del 8,8 %.
Con la gran subida al final de la etapa, todo parecía apuntar a que el Mont Ventoux sería el juez último de la jornada. Aun así, se dieron dos intentos de fuga, con la española Idoia Eraso y la colombiana Paula Patiño (Laboral Kutxa) en el segundo.
Los equipos de las contendientes por la general se pusieron el mono de trabajo cuando quedaban menos de 50 kilómetros para el final de la etapa. A falta de 33 kilómetros, la ventaja era de un minuto. A falta de 19, habían sido atrapadas.
Entonces, el grupo, reducido prácticamente a las favoritas y sus compañeras más fieles, llegó a las faldas del Mont Ventoux. El Movistar asumió la responsabilidad de tirar para Marlen Reusser, líder de la general, y puso a Paula Ostiz a hacer el primer relevo para entrar en el puerto.
La primera noticia en el Ventoux fue que Pauline Ferrand-Prévot (Visma), vigente campeona del Tour, fue de las primeras en descolgarse del grupo, confirmando que en 2026 no tiene el estado de forma de 2025.
Reusser se quedó sin compañeras, después de que el Movistar hubiera hecho buena parte de la persecución. A Demi Vollering (FDJ - Suez) le quedaba Célia Gery; a Kasia Niewiadoma (CANYON), Antonia Niedermaier; y el UAE iba con Elisa Longo Borghini y Dominika Włodarczyk, sus dos líderes, junto con Paula Blasi.
Sin embargo, la etapa volvió a ser cosa de tres. A falta de 11 kilómetros, Vollering atacó, demostrando la misma iniciativa que en las etapas anteriores, y Reusser y Niewiadoma respondieron. Un kilómetro más tarde, fue la polaca la que ganó unos segundos de ventaja con un nuevo cambio de ritmo.
Niewiadoma cogió un margen significativo, aprovechando la falta de colaboración entre Reusser y Vollering, que se vigilaban mutuamente. A falta de 4,4 kilómetros, la polaca era líder virtual de la general.
En los metros finales, con la victoria garantizada para la ganadora del Tour de 2024, Vollering soltó a Reusser, que llegó a ser atrapada por Elisa Longo Borghini, quien llegaba por detrás y se convirtió en tercera en la etapa. La neerlandesa, así, se quedó con el segundo puesto en la etapa y en la clasificación del maillot amarillo.
La octava etapa es un pequeño respiro antes de la jornada definitiva del domingo, en la que se decidirá la ganadora. Este sábado, el pelotón recorrerá 171,9 kilómetros entre Sisteron y Niza, con una segunda mitad favorable, si bien salpicada de pequeños puertos para que nadie pueda relajarse.
