La neerlandesa vestirá el maillot amarillo en la última jornada de la 'Grande Boucle' este domingo, tras llegar 17 segundos por delante de Elisa Longo Borghini (UAE), segunda en la etapa, y la misma Niewiadoma, tercera.
Después del esfuerzo extra del pelotón para subir al Mont Ventoux este viernes, y con la definitiva etapa del domingo en la cabeza de las aspirantes a la general, la jornada de este sábado parecía transicional. Además, el recorrido, con un terreno ondulado en la primera mitad y mucho más favorable en la segunda, apuntaba a una fuga potente o a una llegada al esprint.
Después de casi 30 kilómetros con algunos tímidos ataques, Loes Adegeest (Lidl-Trek) y Maeva Squiban (UAE) abrieron el primer hueco significativo. Juntas, llegaron a tener cerca de 5 minutos de ventaja tras 25 kilómetros rodando por delante.
Esa ventaja llegó a superar los 6 minutos en su punto álgido, pero, entonces, los equipos de las velocistas y de las favoritas de la general se pusieron a trabajar, con un largo tramo de suave bajada por delante.
La diferencia con las dos ciclistas de cabeza de carrera se fue reduciendo progresivamente hasta llegar al minuto en la côte de Colomars (1,4 kilómetros al 5,4 %). En el descenso después de esa cota, Maeva Squiban sufrió una desafortunada caída, lo cual dejó a Adegeest sola en cabeza de carrera.
La neerlandesa rodaba sola y la diferencia se reducía ahora a pasos agigantados. En la côte de la Ginestière (2,5 kilómetros al 4,4 %), las favoritas de la general aceleraron, haciendo sufrir a Adegeest y también a las velocistas que sobrevivían, esperando poder jugarse el final al esprint.
La última superviviente de la fuga fue neutralizada a falta de 9 kilómetros para el final de la etapa, en medio de la subida, casi al mismo tiempo que Lorena Wiebes (SD Worx), la gran favorita para una eventual 'volata', terminaba por descolgarse.
El grupo de las favoritas coronó la Ginestière y se encontró con una trampa del libro de ruta: una subida de 450 metros sin categorizar, pero durísima en su pendiente. Y ahí atacó Demi Vollering (FDJ-Suez). La neerlandesa saltó, seguida en un primer momento por Elisa Longo Borghini (UAE) y Kasia Niewiadoma (CANYON), pero con un segundo acelerón dejó atrás a sus perseguidoras y se fue en solitario hasta la meta.
La quinta edición del Tour de Francia femenino se decidirá en su novena etapa, con inicio y final en Niza. En una etapa breve, de 99,2 kilómetros, las ciclistas subirán hasta en cuatro ocasiones el col d'Èze: las tres primeras, por la cara más favorable (7,7 kilómetros al 5,9 %); y la última, por la más dura (6 kilómetros al 7,6 %).
