La etapa reina de la carrera incluía tres puertos puntuables en su primera mitad y una segunda parte formada por tres vueltas a un circuito en el que se ascendía a Ściana Bukovina, de algo más de un kilómetro y medio, pero con una pendiente media superior al 9,5 %.
Los más de 2.700 metros de desnivel positivo acumulado en total prometían emociones fuertes de principio a fin. En los primeros kilómetros de la etapa, varios ciclistas intentaron escaparse del pelotón, pero su éxito no fue duradero.
El neerlandés Bart Lemmen (Visma), líder de la general, se encargó personalmente de neutralizar algunos de esos intentos. Finalmente, se marcharon por delante Walter Calzoni (Q36.5) y Mikkel Bjerg (UAE).
A falta de 100 kilómetros para la meta, al dúo delantero se unieron otros ciclistas, como Luca Vergallito (Alpecin), Valentin Madouas (Groupama) o Magnus Sheffield (INEOS). El Visma, sin representantes en la fuga, seguía tirando del pelotón para que no se alejaran demasiado.
La ventaja de la cabeza de carrera apenas llegó a superar el minuto. A falta de 38 kilómetros, antes de la primera subida a Ściana Bukovina, la fuga fue neutralizada. Precisamente en ese puerto, en la pelea por los puntos de la montaña, se marcharon por delante el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain) y Louis Barré (Visma).
El francés, que había empezado la jornada a 23 segundos de su compañero de equipo Lemmen en la general, llegó a ser líder virtual de la carrera, mientras por detrás otros corredores trataban de llegar a esta segunda fuga.
Los dos de delante llegaron juntos al pie de la última subida categorizada del día, con menos de 20 segundos de margen sobre el pelotón. Cuando Barré se dio cuenta de que Buitrago ya no podía más, cambió el ritmo para alejarse de sus perseguidores, que ya estaban a punto de darles caza.
En solitario, el francés del Visma pasó de tener 8 segundos sobre el pelotón a tener más de 20 en apenas un kilómetro. Aprovechó la falta de entendimiento entre los ciclistas que lideraban el grupo, incluyendo al español Iván Romeo (Movistar).
El Astana de Christian Scaroni tomó las riendas del pelotón, pero sin lograr acercarse a Barré. Sin embargo, para cuando se organizaron para atacar, el francés ya estaba en la línea de meta, anotándose su primera victoria como profesional.
El acelerón final de los perseguidores solo les sirvió para que Barré no pudiera hacerse con el liderato de la general, que pasó a Scaroni, segundo en la etapa a 10 segundos.
La séptima y última etapa del Tour de Polonia, prevista para este domingo, es una contrarreloj individual de 12,5 kilómetros con salida y llegada en las minas de sal de Wieliczka. Una ligera subida en el primer tramo da lugar a un final muy favorable que decidirá el ganador de la carrera.
