Paul Magnier impone su ley en una clásica para velocistas que intentó dinamitar Del Toro

Imagen sin descripción

Redacción Deportes, 16 ago (EFE).- El francés Paul Magnier (Soudal Quick-Step) se impuso al esprint en la 29ª edición de la ADAC Cyclassics de Hamburgo (Alemania), disputada este domingo, con salida en Buxtehude y llegada en Hamburgo.

El francés sucede en el palmarés de la prueba al irlandés Rory Townsend, que se impuso en 2025, año de su reconversión a la ADAC Cyclassics. En el histórico de la carrera, figuran ganadores como el italiano Elia Viviani, con tres títulos consecutivos entre 2017 y 2019.

Es la séptima victoria de Magnier en 2026, entre las que se incluyen también tres etapas del Giro de Italia, y la número 31 de su carrera como profesional. El segundo puesto fue para el neerlandés Mike Teunissen (XDS Astana) y el tercero para el neozelandés Laurence Pithie (Red Bull-BORA-hansgrohe).

Al pelotón, en el que estaban figuras ilustres como el mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates), le esperaban 205,7 kilómetros eminentemente llanos, pero con muchas dificultades ocultas en su altimetría. El plato fuerte fueron las cinco subidas a Waseberg, una cota corta (700 metros) pero intensa (10 % de pendiente media).

El primer intento de fuga lo protagonizaron Jonas Rutsch (Lotto), Benjamin Thomas (Cofidis), Dries de Pooter (Jayco AlUla), Niklas Behrens, Loe van Belle (Visma) y Filip Maciejuk (Movistar). Mediada la prueba, el sexteto tenía cerca de cuatro minutos de ventaja sobre el pelotón.

Después de las tres primeras subidas a Waseberg, esa diferencia se había reducido hasta consolidarse ligeramente por encima del minuto, si bien en el llano los escapados ganaban unos segundos extra.

De Pooter fue el primero en ser neutralizado por el grupo, seguido de Maciejuk. En la parte final de la carrera, con el pelotón acercándose cada vez más, Rutsch y Thomas se quedaron por delante, dejando atrás a los dos Visma.

El UAE trabajaba para un Isaac del Toro que reaparecía después de estar sin competir desde que fuera tercero en la general del Tour de Francia. Aunque a priori el trazado no parecía ideal para un corredor de sus características, el mexicano tenía intención de ir a por la victoria en el explosivo Waseberg.

Del Toro lanzó su ataque a falta de 14 kilómetros para la meta y neutralizó a lo que quedaba de la fuga, pero no le sirvió para irse por delante en solitario ante la falta de dureza de la carrera. El tramo final, ya sin subidas por delante, era ideal para especialistas en el esprint.

Con el pelotón muy estirado, prácticamente dividido en dos grupos, los velocistas iban tomando sus posiciones por detrás del mexicano y su UAE. Paul Magnier (Soudal) y Arnaud de Lie (Lotto) estaban entre los mejor colocados. Finalmente, fue el francés el que lanzó y remató el esprint para hacerse con el triunfo.