El corredor gernikarra, de 36 años, quien se retirará del pelotón a final de temporada, entró en el grupo de los 5 hombres que decidieron la etapa. Un trabajo que supuso un gran desgaste sin premio.
"El objetivo era entrar en la escapada, pensamos que hoy los favoritos la iban a permitir. Hubo un excesivo desgaste porque no nos hemos en todo el día con el quinteto delantero. Queríamos ganar la etapa y mejorar en la general con Jakob Omrzel", comentó.
Bilbao, con 2 etapas en el Giro y 1 en el Tour, espera poner su nombre en el palmarés de la Vuelta, aunque admite que no está en su mejor momento de forma.
"Puede llegar mi día, pero hay que saber cuando y cómo gastar la energía que quede. Para Jakob Omrzel iba bien este final de etapa, teníamos la carrera bajo control, pero los de delante estaban desgastando mucho. Nosotros en la persecución éramos mayoría, pero no pudimos enlazar. Han tirado con todo y no ha salido el plan", detalló
"Creo que en algún momento tendré libertad, la tendré cuando quiera, pero mientras confíe más en las piernas de mis compañeros, trabajare para ellos", concluyó.
