Alexander “Sascha” Zverev, primer sembrado por la baja de Jannik Sinner, puso pie el viernes en su tercera final de Grand Slam seguida con un claro triunfo ante el ruso Karen Khachanov.
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Las emociones en Nueva York estaban reservadas para la segunda semifinal, en la que Ben Shelton salió victorioso de un duelo con su compatriota y amigo Frances Tiafoe.
El zurdo de Atlanta, noveno del ránking mundial, remontó un set en contra para imponerse a Tiafoe (12º) por 4-6, 6-3, 6-3 y 7-5.
Shelton, verdugo en cuartos de final del campeón Carlos Alcaraz, es apenas el segundo finalista local en dos décadas, después de que Taylor Fritz sucumbiera en 2024 frente a Sinner.
Este domingo peleará por el primer título masculino estadounidense desde el de Andy Roddick en 2003, que también es el último de Grand Slam que conquistó el país.
“El domingo voy a dejarlo todo en la cancha. Espero que vengan y me apoyen. Hagamos esto por Estados Unidos”, pidió Shelton al público en el cierre de una emotiva jornada en Nueva York.
En el 25 aniversario, el US Open rindió tributo a las víctimas de los atentados del 11 de setiembre de 2001. La cantante JoJo interpretó el himno estadounidense mientras la guardia de honor de la policía y los bomberos neoyorquinos desplegaba la bandera de las barras y estrellas en la pista central. “Es un día difícil para estar aquí jugando”, afirmó Shelton.
Tribuna de estrellas
Estados Unidos veía este US Open como una oportunidad inmejorable gracias a la baja por lesión de Sinner y una inactividad de más de cuatro meses con la que se presentó Alcaraz.
Shelton, reciente campeón del Masters 1000 de Montreal, se convirtió en la gran baza después de su épica victoria ante Alcaraz, que culminó a las tres y media de la madrugada.
Este viernes volvió a desplegar su imperial servicio, con misiles de hasta 240 km/h y 20 aces, para dominar un duelo repleto de emociones entre dos buenos amigos que peleaban por su primera final en Nueva York.
Las constelación de figuras que atrajeron, incluidas leyendas del deporte como Serena Williams y Ronaldo y los actores Ben Stiller y Elle Fanning, desconcertó a los propios protagonistas. “No es fácil jugar en la pista Arthur Ashe, delante de todas esas estrellas. Gano un punto y ¿a quién veo? A Jalen Brunson”, dijo Sheldon saludando a la estrella de los New York Knicks, flamantes campeones de la NBA.
Shelton cedió el primer set pero, tras sacudirse los nervios, dominó desde el fondo con su descomunal pegada.
Tiafoe soportó en pie el empuje de Shelton hasta que, al borde de la derrota, no pudo mantener el servicio y se condenó con una devastadora doble falta. “En el último partido que gané, definitivamente tuve esta sensación de éxtasis, sentía que estaba en la cima del mundo” , dijo Shelton sobre el triunfo ante Alcaraz.
“En este partido me sentí mucho más metódico con la forma en que lo afronté, con lo concentrado que estuve y cómo terminé el trabajo”, agregó.
“Siento que soy un jugador diferente, ahora tengo muchas más armas”, aseguró Shelton, que en 2023 fue arrollado por Novak Djokovic en su primera experiencia en semifinales. “Es duro”, reconoció de su lado Tiafoe. “He estado en esta posición muchas veces ya. Es una suerte pero también es difícil”.
“Yo quería estar en una final de Grand Slam pero tengo que reconocer a Ben. Jugó bien esta noche, sirvió muy bien, lo hizo realmente difícil para mí”, admitió.
Tercera final seguida de Zverev
En la primera semifinal se cumplieron los pronósticos con el triunfo de Zverev ante Khachanov por 6-3, 7-6 (9/7) y 7-6 (8/6).
El alemán, que resistió dos pelotas de Khachanov para anotarse el tercer set, consolidó su triunfo en dos ajustados tiebreaks en los que tuvo que remontar desventajas.
Zverev, de 29 años, jugará el domingo su tercera final de Grand Slam consecutiva, tras alzar su primera corona en Roland Garros y caer ante Sinner por el título de Wimbledon.
Este domingo también podrá sacudirse los fantasmas de su debacle en la final de 2020, cuando se dejó remontar dos sets por el austriaco Dominic Thiem.
“No tenía experiencia. Todavía era un chico joven, todo es diferente”, recordó ante la prensa antes de aceptar con gusto el rol de villano para el domingo. “Espero poder evitar que se cumpla el sueño americano”, confió.
