Ese cuartos de final entre Ben Shelton y Carlos Alcaraz, disputado a cinco sets (6-7 -5-, 6-1, 6-3, 1-6, 7-6 -7-) comenzó en la noche de un martes y terminó en la madrugada del miércoles tras 4 horas y 28 minutos, siendo el partido que más tarde ha acabado en la historia del Abierto de Estados Unidos.
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“Para un jugador que termina a las 3h30 de la madrugada, eso significa que tenemos que dejar la pista a las 4h30 y luego volver al hotel”, declaró el murciano Alcaraz, #3 del mundo, en una rueda de prensa en Londres en la víspera del inicio de la Laver Cup.
“No te acuestas antes de las 6h30 o las 7 de la mañana. Para recuperarte antes del siguiente partido, es el rival quien tiene la ventaja. Es demasiado. Van a tener que hacer algo. No hablo de las 3h30, incluso acabar a medianoche ya es demasiado tarde”, aseguró el siete veces ganador de Grand Slam.
En Wimbledon, los partidos acaban a las 23h00, hora local, pero el US Open, Roland Garros y el Abierto de Australia no tienen un horario máximo para interrumpir los encuentros.
El partido que Novak Djokovic ganó en 2024 contra Lorenzo Musetti terminó a las 3h07 de la madrugada en París, y los partidos en Nueva York o Melbourne a menudo duran hasta bien entrada la noche.
Una posible solución sería que los partidos de Grand Slam adoptaran el formato al mejor de tres sets que se utiliza en otros torneos de la ATP, e incluso reducir el número de juegos necesarios para ganar un set, pasando de seis a cuatro, como sugirió Djokovic en agosto pasado.
Pero otra leyenda del tenis, Andre Agassi, insiste en que los jugadores que ganan un Grand Slam son admirados por haber llevado sus capacidades al límite. “Estoy absolutamente convencido de que debemos conservar este formato (a cinco sets)”, opinó el ocho veces campeón de Grand Slam y capitán del equipo del Resto del Mundo en la Laver Cup.
“No queremos que se alargue hasta tan tarde. Es una pena. Yo me he encontrado muchas veces en esa situación (...) Hacemos lo que podemos, pero sigue siendo un deporte de gladiadores”, subrayó el estadounidense. “Tiene que haber una distinción entre ganar los torneos de Grand Slam, los más grandes, y el resto de semanas del año”, concluyó Agassi.
