En un acto en Roma en el marco de la entrega de los premios "Manlio Scopigno" y "Felipe Pulici", en el que también estaba presente, entre otros directivos, el presidente interino de la Federación Italiana de Fútbol, Giovanni Malagò, Baldini cargó contra aquellos "que siguen las lógicas del beneficio económico y la visibilidad".
"No se preocupan por comprobar si un chico tiene talento y puede convertirse en un recurso importante. Ven a los jóvenes como un problema y a los veteranos como una garantía", declaró con franqueza.
El técnico de la sub-21, que recibió el premio especial "Manlio Scopigno-Felice Pulici" por contribuir a la imagen de Italia en el mundo, pronunció estas palabras en el contexto de la grave crisis que atraviesa la federación, que tendrá que repetir elecciones en diciembre tras un fallo administrativo por el cual Malagò, que salió elegido en junio, no se inscribió correctamente como candidato.
El fútbol italiano atraviesa dificultades y un desgate acumulado fruto de un sistema que lleva años mostrando grietas, tanto en el plano económico como deportivo e institucional.
La ausencia de Italia en tres Mundiales consecutivos convirtió la crisis en una evidencia imposible de disimular y abrió un debate sobre la dirección del 'calcio'.
La mala inserción de los jóvenes en la élite, el peso excesivo de los extranjeros en la Serie A y la pérdida de competitividad de los clubes italianos en Europa son algunos de los lastres que arrastra el fútbol transalpino.
