Los españoles Badosa y Davidovich despiertan del sueño en Roland Garros

PARÍS. Los españoles Paula Badosa (35ª) y Alejandro Davidovich (46º) soñaban con jugar por primera vez unas semifinales de Grand Slam, pero este martes vieron esfumarse sus sueños al quedar apeados en cuartos de final de Roland Garros.

Tamara Zidansek (i) derrotó a la española Badosa.
Tamara Zidansek (i) derrotó a la española Badosa.125030+0000 MARTIN BUREAU

En el primer partido del día, Badosa (23 años) perdió ante la eslovena Tamara Zidansek (nº 85 del mundo) por 7-5, 4-6 y 8-6 en 2 horas y 26 minutos de un durísmo partido.

Y horas más tarde, Davidovich no tuvo opción alguna ante el alemán Alexander Zverev, número 6 del mundo, que se impuso por un claro 6-4, 6-1 y 6-1.

Badosa tendrá que esperar una nueva oportunidad para tratar de convertirse en la tercera tenista española en ganar en París, tras los tres títulos de Arantxa Sánchez Vicario (1989, 1994 y 1998) y el más reciente de Garbiñe Muguruza (2016).

En casi dos horas y media de lucha encarnizada sobre la arcilla parisina, Zidansek estuvo más acertada con sus golpes ganadores (48 por 31 de la española) y cometió menos fallos (39 a 47) para llevarse un partido muy igualado que pudo haber caído para cualquiera de los dos lados.

“Se me ha hecho grande”, admitió Badosa en conferencia de prensa, reconociendo que estuvo “muy nerviosa ya desde anoche”.

Semifinal inédita

“Es el mejor resultado de mi carrera, pero quizás es el día que más me duele una derrota porque siempre he soñado con jugar últimas rondas de Grand Slam y lo he tenido muy cerca”, añadió.

Zidansek, que nunca había alcanzado unas semifinales de un Grand Slam, jugará por una plaza en la final del sábado contra la rusa Anastasia Pavluyuchenkova (31ª), que en otro maratoniano partido se impuso a la kazaja Elena Rybakina (21ª) por 6-7 (2/7), 6-2 y 9-7.

Ni la eslovena (23 años) ni la rusa (29) habían alcanzado jamás una semifinal de un grande, por lo que ya habrá seguro al menos una finalista inesperada el próximo sábado.

Tras los dos maratonianos partidos del cuadro femenino, saltaron a la Philippe Chatrier Zverev y Davidovich, en otro duelo que se presumía durísimo, pero en el que el español no pudo ofrecer resistencia al estar mermado físicamente después de su partido del domingo ante el argentino Federico Delbonis.

“Después del partido contra Delbonis, no me podía ni poner los calcetines y ayer casi no pude ni entrenar”, explicó el joven malagueño de 21 años. “Estaba físicamente roto”, añadió, revelando dolores muy fuertes en la espalda que le llevaron incluso a plantearse no presentarse al encuentro de este martes.

Problemas físicos

“No quería dar la imagen que he dado”, lejos del jugador combativo y que no da una bola por perdida que se vio en los partidos anteriores.

Después de ofrecer resistencia en el primer set, que perdió por 6-4 en 49 minutos... cedió claramente los otros dos, 6-1 en ambos casos, en menos tiempo de lo que duró la primera manga (26 y 21 minutos respectivamente).

Zverev, que comenzó a medio gas el torneo y a punto estuvo de caer en primera ronda ante su compatriota Oscar Otte (al que venció en cinco sets), va de menos a más a lo largo de este Roland Garros y desde ese primer encuentro ya no ha vuelto a perder ningún set.

En 2021, el alemán ha logrado ya dos torneos, en duro en Acapulco y, más importante, el Masters 1000 de Madrid en tierra batida derrotando incluso en cuartos al gran especialista de esta superficie, el español Rafael Nadal.

La jornada del martes se completa con el duelo entre el ruso Daniil Medvedev (2º) y el griego Stefanos Tsitsipas (6º) y cuyo vencedor se enfrentará a Zverev por un puesto en la final del domingo.