El estadounidense se medirá por tercera vez en su carrera a Alcaraz en las que son sus primeras semifinales en Wimbledon.
"Si me toca contra él -dijo antes de conocer el rival- estaré feliz. Feliz porque este partido no se jugará en tierra batida con las pelotas de Rolang Garros. Eso sería una absoluta pesadilla", comentó Fritz después de vencer a Karen Khachanov en cuartos de final.
"La hierba iguala las cosas, así que confío en cómo está jugando. Confío en la forma en la que he jugado en los dos primeros sets hoy, porque no hay mucho que cualquier rival que pueda hacer algo ante eso", añadió el estadounidense.
