De la Puente: "Cuando va mal hay que echarle pelotas. Y mira, campeón de Wimbledon"

Imagen sin descripción

Manuel Sánchez GómezLondres, 13 jul (EFE).- Martín de la Puente (Vigo, 1999) no duda en poner este Wimbledon entre los mayores logros de su carrera, junto al US Open de 2022 y la medalla de bronce en los Juegos de París. No es para menos. En la pista 1 del All England Club, donde junto a Ruben Spaargaren ganaron a los británicos Hewett y Reid, comenzó hace varios años una relación con el tenis cuando sus padres le trajeron a Wimbledon y conoció a Rafael Nadal.

Este sábado, con el honor de ser el primer español en la historia en ganar Wimbledon en silla de ruedas, y en esa misma pista 1 donde vio triunfar al balear, De la Puente atiende a algunos de los medios españoles en la Catedral del tenis para valorar este logro.

Pregunta: Qué emoción ganar aquí, ¿no? Ante los favoritos, en su casa...

Respuesta: Personalmente es un día muy especial, también con Rubén. Porque ayer fue un día difícil en individuales contra Alfie. Siempre que nos ponían la pista 1, siempre decía que "aquí no gano ni por casualidad".

Y la verdad es que hoy salimos a competir, vimos en el partido de semifinales que les costó un poco, sobre todo cuando había mucho juego de fondo de pista , personalmente, estoy que aún no me lo creo, la verdad. Estoy aún como si estuviese dentro de la pista. Muy feliz personalmente, porque cuando juegas al tenis y ves que llegas a una serie de rondas, que son buenas rondas, semifinales aquí, el año pasado la final, y ves que siempre hay otro en la foto final, siempre hay otro que no eres tú, siempre te queda algo dentro. Y personalmente, el saber haberle dado la vuelta a esa situación creo que es la mejor sensación que podía tener.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Contento sobre todo por el trabajo de ayer, que fue un día duro, como dije, un día personal muy duro, porque creía que tenía más para mostrar en el individual. Y hoy haberlo hecho en el doble, contra los favoritos, porque son siempre los que han ganado más que nadie... La verdad muy, muy contento, muy contento.

Pregunta: ¿Cómo se compara esto con el primer US Open que ganó?

Respuesta: Este es muchísimo mejor. Ganar a alguien en su casa siempre es la mejor sensación que se puede tener. Y para nosotros también es algo muy especial poder jugar en este tipo de pistas, en este tipo de eventos. Quieras o no, el deporte paralímpico muchas veces creo que necesita estos empujoncitos de estar en estas pistas con esta gente. Creo que ha sido un partido muy bueno, la gente lo ha disfrutado y, al fin y al cabo, el que gana es el deporte. El deporte paralímpico, que se dé a conocer, que si hay gente con discapacidad en casa que se vea la tele y que se vea que se puede, que realmente se puede hacer deporte profesional y que se puede reorientar tu vida.

Quizás este título, junto con la medalla de bronce contra los franceses en París, hace que esté por las nubes ahora mismo.

P: Usted está cada vez más cerca de ganar un Grand Slam en individuales.

R: Estamos en el camino, eso es lo importante, sentirse competitivo. Los rivales también hacen méritos para ganar. Pero yo creo que estamos ahí, estamos en la lucha. Para perder una semifinales hay que estar ahí. A mí me encantaría ganar todos los partidos, yo voy a trabajar todo lo que haga falta. Quizás me falte un poquito más de valentía en algunos puntos de los partidos.

Ayer, por ejemplo, que venía comiéndome una paliza bárbara, con 6-0-1-0, conseguí estar cinco iguales. Ahí yo creo que me tenso un poquito más de la cuenta y se me va el partido cuando podía yo creo que dar un pasito adelante. En esos partidos con los mejores es como se aprende más y como se llega a donde queremos estar, que es en lo más alto y yo tengo claro que va a llegar.

P: ¿Qué ha significado para usted en su vida Wimbledon?

R: Cuando era pequeño, cuando me amputaron el pie izquierdo, mis padres me trajeron a Wimbledon de viaje y fuimos a ver la pista 1, que jugó primero Novak y después Rafa. Día de tenis en familia. Yo estaba con la silla de ruedas, aunque, claro, no conocía el tenis en silla.

Cuando acabó el día y había ganado Rafa su partido, mis padres dijeron "vamos a esperar aquí en la puerta". Y de repente apareció Rafa.

Charlamos un poquito con él, y para mí fue como una sensación de, bueno, de incredulidad, claro está, pero como de sentir la magia del sitio. Yo estaba recién operado, no podía caminar, y venir, ver los partidos, y estar cerca de alguien que me ha inspirado tanto de pequeño, hizo que fuese aún más especial y que sea aún más especial el jugar en la pista 1, que fue donde lo vi por primera vez. Las vueltas que da la vida ¿no? El no saber qué vas a hacer con tu vida cuando te hostiga una enfermedad y estar compitiendo en la pista 1 donde viste a Rafa, y donde quizás empezó todo... Ganar es la mejor sensación que se puede tener.

P: Tiene un tatuaje con el número 30, ¿qué significa?

R: Muchas cosas. Tengo a mis hermanos en el tobillo, llevo a otra persona que también que es muy especial para mí. No soy muy fan, a ver, me gustan los tatuajes, pero no sé... Es como que vas recordando cosas y yo de pequeño he tenido un entorno que me ha ayudado a sobrepasar muchas cosas personales con la discapacidad. Cuando eres pequeño te replanteas muchas cosas porque con 10 años tenía 14 operaciones encima y un pie menos. Te veías en el espejo y veías a tu familia, a tus hermanos, y veías que eres diferente.

En esas edades te importa mucho qué dicen los demás, te fijas mucho en el qué dirán y quieras o no, el haber sabido encaminarme, el haber sabido jugar mis cartas en esta vida o aceptar que no es malo ser diferente... Han sido muchas experiencias en mi vida que me han ayudado y yo quiero acordarme de todos esos que me han empujado en los momentos duros, porque yo estoy aquí sin duda gracias a toda la gente que en su día, cuando vio que estaba en el hospital cada dos por tres, me esperaba diciendo que yo hiciese lo que quisiese, que lo iba a conseguir y el que hayan creído en ti, y creer cuando hay cosas que no eres capaz de verlas, eso creo que es realmente el mérito.

Cuando va todo bien es muy fácil creerse el mejor de todos, pero cuando las cosas van mal, es ahí cuando hay que apretar los dientes y echarle un par de pelotas a la vida. Y mira, campeones de Wimbledon, casi nada.