Al igual que Jódar, la gran sensación del evento, Mérida es madrileño. Veintiún años contemplan a este jugador batallador que hace poco se quedó en puertas de estrenar su palmarés cuando perdió la final del torneo de Bucarest. No fue aquello un excepción porque tras superar la fase de clasificación en la Caja Mágica ha ido a más.
Batió por segunda vez en tres días al argentino Marco Trungelliti y ahora, en segunda ronda al francés, número 30 del mundo ante el que selló la victoria más importante de su carrera.
Su segunda victoria en un Masters 1000 se consumó en una hora y 51 minutos. También en la pista 3, la que resuena cada vez que el público muestra su apoyo. Ocurrió con Trungelliti, que se quejó de la actitud del seguidor. También estuvo llena ante Moutet.
Mérida tuvo un arranque fulgurante en el partido, una puesta en escena brillante que sorprendió a su rival. Con 5-1 y saque no lo pudo cerrar. Moutet se puso con 5-3 pero ya no dejó escapar el madrileño otra ooportunidad que cerró la manga y tomó ventaja.
No acusó en ese momento la presión. Mérida es un batallador que se agarra a la pista, que no se da por vencido como mostró ante Trungelliti, ante el que salvó dos puntos de partido. Y en el siguiente parcial, rompió en el quinto juego, consolidó y se situó con 4-2.
La victoria ante el galo, le ubica ya en el puesto 85 del ránking, en una semana en la que se ha unido a Jódar y Martín Landaluce, ya eliminado, como el tercer español en debutar en el top 100 esta temporada.
Mérida se enfrentará en dieciseisavos de final del Masters de Madrid al ganador del partido entre el kazajo Alexander Bublik, octavo favorito, y el griego Stefanos Tsitsipas.
