Garín, quien tuvo un complicado inicio de temporada marcado por las lesiones y el fallecimiento de su padre, no logró despegar en la arcilla parisina ante un rival que es 18º del mundo y que viene crecido de confianza tras su primer triunfo ATP en Ginebra.
El chileno, cuyo mejor puesto en el ránking de la ATP fue un 17º en septiembre de 2021, no jugaba en Roland Garros desde hace cuatro años. Su mejor marca en el torneo fueron unos octavos de final también en 2021.
