En una reedición de la final del pasado torneo WTA 1.000 de Madrid, cuando el resultado fue inverso, la siberiana, entrenada por la española Conchita Martínez, fue un vendaval en la pista central de París para convertirse en la finalista más joven de Roland Garros desde la estadounidense Coco Gauff en 2022.
Su rival saldrá del duelo entre su compatriota y compañera de dobles Diana Shnaider y la polaca Maja Chwalinska, procedente de la fase previa, ambas zurdas.
Kostyuk, que ha hecho de este torneo su mejor Grand Slam, un altavoz para denunciar la situación que vive el pueblo ucraniano bajo las bombas rusas, no saludó a su rival al término del duelo.
Andreeva, sin embargo, elogió a la ucraniana, aunque aseguró que está "orgullosa" de haberse "cobrado la revancha de la final de Madrid".
La joven tenista también se dirigió desde el micrófono de la pista a Conchita, finalista en ese mismo escenario en 2000, y le dijo que "todo el trabajo está dando resultado". "¿Quieres que sigamos en la misma línea? Hay mucho que preparar en mi primera final", añadió.
Dos días después de haber endosado un 6-0 y 6-3 a la rumana Sorana Cirstea, la octava tenista del mundo volvió a sacar a pasear su potente derecha, que no dejó ninguna opción a una rival que encadenaba 16 triunfos consecutivos sobre arcilla.
Semifinalista en París en 2024 con solo 17 años, Andreeva fue un torbellino desde el inicio, sin dar opciones a una Kostyuk que descubría esa ronda en un Grand Slam.
Solo en el segundo set la ganadora de los torneos de Ruán y Madrid pareció amagar con la remontada cuando en el séptimo juego logró al fin arrebatar el servicio de su rival, que no tardó en recuperarlo en el siguiente camino de la final.
Andreeva puede convertirse en la tercera jugadora más joven en levantar un Grand Slam en lo que va de siglo, tras su compatriota Maria Sharapova en Wimbledon en 2004 y la británica Emma Raducanu en el Abierto de Estados Unidos de 2021.
Sería un guinda a una gran temporada en la que es la jugadora que más partidos ha ganado, 35, 21 de ellos sobre arcilla.
Eso le ha llevado a levantar el torneo de Linz, alcanzar la final de Madrid, la semifinal de Stuttgart y los cuartos de Roma.
Roland Garros siempre se le ha dado bien a la siberiana. En su debut en 2023 alcanzó el cuadro final a partir de la fase previa y terminó en una tercera ronda en la que se topó con Gauff, que por entonces ya era top-10.
Al año siguiente alcanzó los cuartos tras derribar a la bielorrusa Aryna Sabalenka y el año pasado su aventura acabó en cuartos ante la estrella local Lois Boisson.
