Pecci recordó que sus primeros pasos en el tenis fueron casi naturales. Creció en una familia vinculada a este deporte y comenzó a jugar en las canchas del Club Centenario sin imaginar que algún día competiría entre los mejores del mundo.
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“Yo no empecé pensando en ser profesional. Jugaba porque me divertía. También hacía fútbol y natación, pero poco a poco fui destacando en el tenis y todo se fue dando paso a paso”, comentó.

Su despegue llegó tras conquistar torneos juveniles en Sudamérica y disputar Roland Garros Junior. Sin embargo, el momento que cambió definitivamente su carrera fue permanecer seis meses en Europa después de aquel viaje.
“Ahí fue cuando vi por primera vez jugar a los mejores del mundo. Me di cuenta de que no estaba tan lejos de poder competir con ellos y decidí apostar por el profesionalismo”, recordó.
Un tenis muy distinto al de hoy
Pecci explicó que la evolución del deporte ha sido enorme en las últimas décadas, principalmente por la preparación integral de los jugadores.

“Nosotros aprendíamos prácticamente solos. No teníamos entrenadores especializados, preparadores físicos, psicólogos ni nutricionistas. Hoy los chicos tienen todo ese respaldo desde muy pequeños y eso hace una diferencia enorme”.
El ex número uno de Sudamérica también destacó los cambios tecnológicos.
“Las raquetas actuales son mucho más livianas, grandes y potentes. Nosotros jugábamos con raquetas de metal que pesaban casi 400 gramos y con cuerdas de tripa. Hoy la velocidad de la pelota y el efecto que generan son completamente distintos”.
La inolvidable final de Roland Garros
A más de cuatro décadas de aquella histórica final frente al sueco Björn Borg, Pecci aún conserva recuerdos muy nítidos de aquella jornada en París.

“Nunca me voy a olvidar. Dormí poco esa noche porque estaba por jugar la final de un Grand Slam. Encima amaneció lloviendo y la cancha se puso mucho más lenta”.
El paraguayo recordó que logró remontar un 5-2 en contra durante el tercer set para llevarlo al desempate, aunque terminó cayendo ante uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
“Borg prácticamente no cometía errores. Si vos bajabas apenas un poco el nivel, él te ganaba el partido. Yo sabía que no podía jugarle desde el fondo y por eso atacaba constantemente, hacía saque y volea, buscaba acortar los puntos”.
Para Pecci, el dominio que ejerció el sueco sobre la tierra batida solo encuentra comparación con Rafael Nadal.
“Lo que hizo Borg en su época fue impresionante, pero lo de Nadal en Roland Garros es irrepetible. Ganar catorce veces el mismo Grand Slam es algo que probablemente nadie vuelva a conseguir”.
Daniel Vallejo y el crecimiento del tenis paraguayo

El extenista considera que el crecimiento de las transmisiones televisivas y las plataformas digitales permitió una mayor difusión del tenis y facilitó que nuevas generaciones sigan este deporte.
“Antes apenas se podían ver las semifinales y finales. Hoy cualquier chico puede mirar todos los partidos desde la primera ronda. Eso ayuda muchísimo”.
En ese contexto valoró la aparición de Daniel Vallejo en el circuito internacional.
“Cada vez que aparece un paraguayo en los grandes torneos, la gente vuelve a interesarse por el tenis. Ocurrió con Ramón Delgado y ahora con Dani Vallejo. Eso mantiene viva la historia y motiva a los más jóvenes”.
La fortaleza mental, clave en Wimbledon

Mientras seguían la final femenina de Wimbledon durante la entrevista, Pecci también analizó el aspecto psicológico del tenis.
“Cuando estás 5-2 arriba y tenés varios puntos para partido, la presión aumenta muchísimo. Después de dejar escapar esa oportunidad, hay que ser muy fuerte mentalmente para volver a competir al mismo nivel. El tenis exige ganar el último punto; no existe otra manera de cerrar un partido”.
