30 de agosto de 2026

Hay imágenes que el tiempo no consigue borrar. Una de ellas es la de Víctor Manuel Pecci (70) caminando sobre el polvo de ladrillo de Roland Garros en 1979. Del otro lado de la red estaba Björn Borg, el rey indiscutido de la época. Aquel paraguayo, que había llegado a París casi en silencio, terminó convirtiéndose en protagonista de una de las historias más memorables del tenis sudamericano.

Ya pasaron más de cuatro décadas, pero probablemente para muchos fanáticos 1979 sea un inolvidable año en la historia deportiva del Paraguay. Principalmente para los futbolistas, ya que Olimpia y la selección nacional conseguían triunfos históricos. El tenis tampoco se quedó atrás.

En el último par de años, el deporte de recreación que más evolucionó es el pádel, incluso durante el período de restricciones severas por pandemia, pues su práctica involucra dos o, a lo sumo, cuatro protagonistas, siempre lejos de la aglomeración. Emparentado con el tenis, el pádel podría haber ganado espacios en detrimento de este secular deporte.

El club Área 1 de Ciudad del Este habilitó dos nuevas canchas de tenis, con presencia del conocido deportista Víctor Pecci. Esta disciplina ganó adeptos durante esta pandemia, pues no hay contacto entre los jugadores por lo que se busca ofrecer más espacios.

El 11 de junio de 1979, todo el país quedó paralizado, atento a las pantallas de televisión, para seguir de cerca a Víctor Pecci. El tenista disputó la copa del torneo de Roland Garros a uno de los mejores jugadores de tenis de todos los tiempos: el sueco Björn Borg