Wawrinka, campeón en Flushing Meadows en 2016 y ganador de tres 'grandes' en su carrera, disputaba este torneo por última vez gracias a una carta de invitación.
El suizo tiene previsto retirarse del tenis al acabar la presente temporada.
Wawrinka recibió una sentida ovación del público antes de despedirse y deleitó a los aficionados con varios golpes de clase, incluido su icónico revés con una mano, sin poder prolongar su camino neoyorquino.
Al acabar el encuentro, el Abierto de Estados Unidos dedicó un homenaje a Wawrinka, incluido un video de sus éxitos en el cemento neoyorquino, culminado con el título de 2016.
