"Ha cambiado mi vida. Soy diferente persona, soy diferente jugador. No puedo hablar de tenis porque soy totalmente diferente. A nivel personal ha sido un cambio total. Obviamente ahora estoy mucho más tranquilo, tengo más confianza en mí mismo", explicó el malagueño en rueda de prensa tras imponerse en semifinales al alemán Alexander Zverev, confirmado como número uno del 'ranking' en 2026.
Sobre esa "gratificante" victoria (5-7, 6-4 y 6-3), Davidovich se confesó "muy contento": "La verdad es que he jugado un muy buen partido, sobre todo a nivel mental".
"Lo hemos planteado bien. Él no estaba muy cómodo de derecha, y he intentado irle por esa zona. En el tercer set, le he quebrado muy al principio, y tenía que enfocarme en mi saque y en la primera bola después del saque, que me venía muy rápida", analizó.
El andaluz celebró asimismo que su buena gira por China, donde se alzó con el Abierto de Chengdu, haya llegado después de un año "un poco complicado por las lesiones".
"Espero que, si estoy bien físicamente el año que viene (...) pueda probarme a mí mismo que puedo ser un jugador muy bueno, en lo alto del 'ranking'", agregó.
Davidovich podría afrontar una final española en Shanghái -precisamente, el único Másters 1.000 sin un ganador de ese país-, ya que su compatriota Rafa Jódar se bate en la otra semifinal ante el ruso Daniil Medvedev, quinto cabeza de serie del torneo.
