Brasil entiende que la tarifa de Itaipú debe ser baja, dicen

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Daniel Rios, investigador del GISE-UNA.
Daniel Rios, investigador del GISE-UNA.gentileza

La tarifa de repase de Itaipú para el 2024 que fijó la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), del Brasil, de US$ 17,66 kW/mes, y que bajó 12% con respecto a la del 2023, significa que lo que entiende Brasil es que la tarifa de Itaipú tiene que ser baja, y eso es contrario a lo que el gobierno del Paraguay plantea sobre la mesa de negociación, que es tratar de subir la tarifa para poder disponer poco más de recursos para los gastos socioambientales, según el análisis del investigador del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Daniel Ríos.

Ante la consulta de lo que representa para Paraguay la tarifa de repase o transferencia de Itaipú en el Brasil, el investigador del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Daniel Ríos, explicó que ANEEL es la reguladora del mercado eléctrico brasileño y sus atribuciones.

“Una de las atribuciones de Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL) es especificar la tarifa que tiene que ser repasada a los consumidores de ciertos generadores estratégicos, como Itaipú y como las nucleares. Entonces, la tarifa que pagan los consumidores asociada a estos generadores estratégicos no es la tarifa de Itaipú en sí, sino que es la tarifa de Itaipú más ciertos servicios de transmisión y otros. Eso está en un ámbito regulado, y se publica año a año”, detalló.

Recordó que Itaipú todavía no tiene una tarifa definida para el 2024, ya que en la última reunión del Consejo de Administración realizada en diciembre pasado, no se llegó a un acuerdo. “ANEEL da la tarifa 2024 pero oficialmente, de la entidad, está todavía en ‘veremos’. Entonces, vemos allí una medida de presión o de atención, de cuánto Brasil sugiere o entiende que tiene que ser la tarifa de Itaipú”, indicó Ríos.

Señaló también que la tarifa de la binacional, con deuda, era US$ 22.6 kW/mes, pero que sin la deuda que representaba el 60% de la misma, está por los US$ 9 kW/mes. “Todo lo que esté entre 9 y 22 dólares es el margen que es objeto de negociación entre los gobiernos”, apuntó.