La economía del conocimiento y el desafío laboral de América Latina en era de la IA

Distribución de nuevas habilidades por áreas
Distribución de nuevas habilidades por áreasArchivo, ABC Color

Los mercados laborales atraviesan una transformación acelerada impulsada por la aparición y difusión de nuevas habilidades, en particular aquellas vinculadas a las tecnologías digitales y la inteligencia artificial (IA). De acuerdo con el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), “Cerrando brechas de habilidades para el futuro: creación de nuevos empleos en la era de la inteligencia artificial”, estas habilidades emergentes redefinen en la actualidad la demanda de empleo, los niveles salariales y la estructura ocupacional a escala global, con efectos diferenciados entre economías avanzadas y economías emergentes, entre ellas América Latina.

El análisis muestra que, aproximadamente, una de cada diez vacantes laborales en economías avanzadas exige al menos una nueva habilidad, mientras que en las economías emergentes esta proporción se reduce a cerca de una de cada veinte. Esta brecha no responde únicamente al rezago tecnológico, sino también a diferencias estructurales en la composición del empleo, el peso del sector informal y la menor presencia de ocupaciones profesionales y técnicas en los mercados laborales latinoamericanos.

Las nuevas habilidades relacionadas a la IA, surgen primero en las economías avanzadas, con Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania como principales polos de origen, y luego se difunden hacia el resto del mundo. En el caso de América Latina, el informe identifica a Brasil como un receptor relevante de esta difusión, aunque con rezagos temporales que rondan entre ocho y nueve meses respecto a los países líderes. No obstante, el proceso no es unidireccional, también se observa una generación local de habilidades nuevas, aunque a menor escala.

Como se observa en la siguiente imagen, desde una perspectiva sectorial, las nuevas habilidades se concentran en ocupaciones profesionales, técnicas y gerenciales. Más de la mitad corresponde a tecnologías de la información y, dentro de ellas, un segmento creciente está vinculado directamente a la inteligencia artificial. Estas habilidades reflejan el carácter transversal de la IA como tecnología de uso general, con aplicaciones que van desde el análisis de datos y la automatización de procesos hasta servicios de salud, marketing digital y gestión empresarial.

Nota: cada celda representa la proporción de nuevas habilidades publicadas en ese campo en relación con el total de nuevas habilidades publicadas en todas las áreas. En el lado derecho, el panel muestra la distribución de nuevas habilidades por áreas seleccionadas en Estados Unidos debido a la disponibilidad de datos. En el eje horizontal se encuentran los países pioneros en la adopción de estas nuevas habilidades como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Dinamarca, y también, los adoptantes posteriores, Brasil y Sudáfrica.

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El impacto económico de estas habilidades no es neutro. En términos salariales, las vacantes que demandan nuevas habilidades ofrecen remuneraciones superiores. A nivel agregado, un mayor peso de estas habilidades se asocia con incrementos tanto en los salarios como en el empleo. Sin embargo, los beneficios no se distribuyen de manera uniforme, ya que los trabajadores altamente calificados capturan las mayores ganancias, mientras que los trabajadores de menor calificación se benefician de forma indirecta a través del aumento del consumo de servicios.

Cuando el análisis se focaliza exclusivamente en habilidades relacionadas con la inteligencia artificial, el panorama se vuelve más complejo. Si bien estas habilidades se asocian a salarios más elevados, no se observan efectos positivos claros sobre el empleo agregado. Por el contrario, en ocupaciones con alta exposición a la IA y baja complementariedad con esta tecnología, el empleo tiende a reducirse en los años posteriores a su adopción. Este fenómeno afecta especialmente a empleos administrativos y de oficina, así como a trabajadores jóvenes que suelen ingresar al mercado laboral a través de estas posiciones.

Para América Latina, estas dinámicas plantean desafíos estructurales. La región combina una oferta limitada de habilidades avanzadas con una alta informalidad laboral, lo que restringe tanto la absorción tecnológica como la capacidad de los trabajadores para transitar hacia ocupaciones más productivas. El informe introduce un Índice de Preparación de Habilidades, que revela amplias diferencias entre países en términos de educación terciaria, formación en ciencia y tecnología, y capacidad de reconversión laboral. En este contexto, varias economías latinoamericanas enfrentan una brecha significativa entre la demanda potencial de nuevas habilidades y su oferta efectiva.

Las implicancias de política económica son claras. En países donde la demanda de nuevas habilidades supera la oferta, la prioridad debe centrarse en fortalecer la educación, ampliar los programas de capacitación y facilitar la movilidad laboral. En aquellos donde existe una base de habilidades relativamente sólida, el desafío pasa por estimular la innovación, mejorar el acceso al financiamiento y promover la adopción tecnológica por parte de las empresas. En ambos casos, las políticas laborales activas y la coordinación entre el sector público, el sector privado y las instituciones educativas resultan determinantes.

En síntesis, la expansión de nuevas habilidades en la era de la inteligencia artificial abre oportunidades relevantes para el crecimiento y la productividad. Sin embargo, para América Latina, capitalizar estos beneficios exige reducir rezagos estructurales, adaptar los sistemas de formación y evitar que la transformación tecnológica profundice las brechas existentes en el mercado laboral.

* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.