Mercados y capitales: la oportunidad que Paraguay no puede perder, según gremio

Cappro en el BID
El presidente de la Cappro y director Ejecutivo de ADM participó en uno de los paneles de la Asamblea del BID.

El presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Raúl Valdez, afirmó que el país atraviesa un momento clave para posicionarse como destino de inversiones, impulsado por el acceso a mercados, el apoyo de organismos multilaterales y el desarrollo de nuevas industrias.

El titular de la Cappro, se refirió a las Reuniones Anuales y Asambleas del Banco Interamericano de Desarrollo, que tuvo por tercera ocasión como sede a Paraguay. Comentó que el evento representa una vidriera para el país, porque brinda la oportunidad de mostrar por qué se está dando este “pujante crecimiento económico” y cómo Paraguay está marcando presencia internacional, tanto con las exportaciones como con los planes de inversión y el potencial de crecimiento y desarrollo industrial.

Señaló que la Asamblea del BID llega en un momento decisivo, ya se espera la ratificación completa en el Senado del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Esto propicia que el país pueda demostrar su potencial y proyectarse a nivel internacional.

El papel del sector privado

Indicó que el sector privado cumple un rol y una responsabilidad clave en impulsar el desarrollo económico del país. Agregó que, si las condiciones están dadas, los privados deben tener la capacidad de aprovechar esas oportunidades.

“El acceso al mercado es la oportunidad. El desafío es la competitividad: cómo aprovechamos el acceso a los capitales y a los mercados, qué modelo elige Paraguay para poder desarrollarse. En ese sentido, el apoyo absolutamente relevante que brinda el BID al sector privado sería el acceso a esos capitales que, en conjunto con la integración regional, la logística y las inversiones industriales, pueden impulsar el crecimiento”, indicó.

Valdez señaló que Paraguay puede convertirse en un actor relevante en la economía regional e incluso global.

Consultado sobre qué implica que un organismo multilateral como el BID apueste por Paraguay y el desafío que representa para el país en materia de transparencia y seguridad jurídica para los inversores, Valdez respondió: que el contexto y el marco jurídico y regulatorio en el que se está dando esta situación ya muestran cierta madurez y una clara decisión de avanzar por ese camino.

El riesgo país

Precisó que, ante cualquier tipo de inversión, lo primero que se evalúa es el riesgo país. En ese aspecto, Paraguay logró hitos importantes, como el grado de inversión al que accedió, lo que respalda la confiabilidad del país y demuestra por qué tiene condiciones de seguir creciendo.

“El apoyo que está dando el BID con los anuncios realizados demuestra que Paraguay está yendo por buen camino, pero aún hay mucho tramo por recorrer”, reconoció.

Añadió que existen algunas cuestiones que se deben actualizar, regulaciones que crear y nuevos marcos de incentivos necesarios para el desarrollo. Sin embargo, destacó que gran parte de lo que se habla se basa en la confianza, y que el país la está ganando. “Paraguay cada día será un país más confiable para invertir”, afirmó.

Paraguay “no puede privarse” de las oportunidades

El presidente de Cappro también se refirió al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y mencionó que existen muchos desafíos por delante. Sin embargo, reconoció que el país no puede privarse de acceder a esa oportunidad por cuestiones que pueden ser coyunturales dentro de la asociación comercial.

Sostuvo que buscarán defender y estructurar cada línea del acuerdo, en cada sector, para poder obtener el mayor beneficio posible.

“Esto sería el segundo tiempo del partido. En este primer tramo tenemos que acceder a las oportunidades que traerán inversiones y nuevos desafíos. Más adelante tendremos que hablar de aquellas salvaguardas o barreras no arancelarias que podrían afectar la competitividad de nuestros productos”, explicó.

Acotó que, en ese caso, se deberá analizar cada situación de forma particular y que cada sector, con el apoyo del Gobierno y del Mercosur, debería buscar un equilibrio para que la competitividad sea real y no se vean afectados los productos regionales por barreras no arancelarias.