El economista Luis Rojas afirmó que el Gobierno difícilmente alcance la meta de déficit fiscal del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) este año, tal como está planeado, en un contexto de alta presión sobre las finanzas públicas, tras la salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Rojas sostuvo que incluso los datos fiscales del año pasado del ahora ex ministro no reflejan la situación real. “El 2% de déficit que publicaron el año pasado escondía las deudas con las proveedoras. Hay un déficit real mucho mayor, casi el doble del que se publica”, cuestionó.
En ese sentido, explicó que este año se acumulan múltiples factores que presionan el gasto público. “Hay mucha presión sobre el fisco: el servicio de la deuda es muy grande, la caja fiscal implica más aportes, sigue la enorme deuda con proveedoras y están programas sociales que se vienen ampliando y requieren más recursos”, detalló.

Contexto electoral presiona sobre los recursos: “la economía de guerra” que no gustó
A esto se suma el contexto político partidario. “Es un año electoral, donde siempre hay mayor presión sobre los recursos”, advirtió.
Para el economista, sin cambios estructurales no será posible cumplir con la meta fiscal. “Sin reforma tributaria no hay posibilidad alguna de llegar a ese índice. Y si se intenta, será maquillando o escondiendo pasivos del Estado”, alertó.
En otro momento, Rojas también vinculó la salida del exministro de Economía con diferencias de fondo sobre el manejo del gasto público.
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“El exministro (Fernández Valdovinos) planteó una lógica de ‘economía de guerra’, es decir, ajustes y achicamiento del gasto, pero eso colisiona totalmente con las necesidades electorales del Partido Colorado”, señaló.
Según reiteró, en un año electoral —con elecciones municipales y de cara a las nacionales— el oficialismo requiere una dinámica opuesta. “El Partido Colorado necesita un Estado que gaste, que mantenga el gasto público dinámico en una lógica clientelar, para movilizar sus bases y obtener resultados electorales”, afirmó.

El partido colorado que depende de recursos públicos
En esa línea, Rojas se mostró más crítico al analizar la dinámica política del oficialismo. “El partido colorado es un partido muy dependiente de los recursos públicos, con una lógica clientelar prebendaria e incluso de corrupción. Sin embargo, el ministro Fernández buscó ajustes y achicamiento del gasto, lo que va en contra de lo que el Partido Colorado pretende en un año electoral”, sostuvo.
A su criterio, esta tensión también terminó definiendo la salida del entonces ministro. “Esa colisión se saldó a favor del Partido Colorado y su dinámica clientelar. Lo apartan por tener una línea opuesta”, dijo.
Finalmente, advirtió que este escenario marca el rumbo de la política económica en el corto plazo. “Da una señal clara de hacia dónde va a ir la gestión: a seguir alimentando esa dinámica electoral en un contexto de crecientes problemas fiscales”, concluyó.
