La dimisión del ex ministro Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) generó distintos tipos de reacciones sobre todo por el delicado momento para las finanzas públicas. Si bien se reconocen sus logros en materia de reformas y por el doble grado de inversión, la crítica se acentuó últimamente por los millonarios atrasos en los pagos a contratistas y por la reforma parche de la Caja Fiscal.
Para Alba Talavera, directora de Educación del Colegio de Contadores del Paraguay, la salida de Carlos Fernández Valdovinos no es un hecho menor ni tampoco aislado. Es una señal política y económica bastante fuerte dentro del gobierno de Santiago Peña.
“Hay que entender de que esta decisión del Poder Ejecutivo, revela que el presidente busca reordenar su equipo económico o descomprimir tensiones internas que sí existían, probablemente. En política, decimos nosotros, existe un desgaste también acumulado”, expresó Talavera
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Según detalló, Fernández Valdovinos se destacó con un perfil técnico sólido al principio, pero su gestión quedó marcada por conflictos con gremios, debate de reformas fiscales, problemas de deudas del Estado con proveedores. “Todo eso ocasionó y erosionó principalmente su capital político. Hay una señal de fragilidad económica”, afirmó.

La profesional indicó seguidamente que su salida puede interpretarse como un reconocimiento implícito de que la situación fiscal es más delicada de lo que se está comunicando públicamente.
“Cuando cae un ministro de Economía, el mensaje al mercado y a la ciudadanía es claro: hay tensiones reales y eso se debe reconocer. También Fernández Valdovinos, es una figura técnica con respaldo internacional, y su salida puede también generar una incertidumbre en inversionistas”, advirtió.
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Se debe pensar en un reemplazo fuerte
La dirigente del CCP remarcó la necesidad urgente de un reemplazo fuerte en el MEF, de un técnico idóneo en la materia. Considerando el escenario actual y los desafíos que tiene por delante la cartera económica.
Aunque reconoció que el Gobierno entra ahora en una etapa más bien política que técnica, por lo que también es riesgoso. “Necesitamos de un profesional técnico en la materia que maneje de la mejor manera posible para salir de esta inestabilidad económica”, afirmó.

En conclusión, señaló que la renuncia de Fernández Valdovinos no fue solo un cambio de nombre. “Es un punto de inflexión en el manejo económico del Gobierno. Puede ser también esta una oportunidad para corregir el rumbo y para superar la inestabilidad que estamos pasando en este momento”, apuntó.
Buena gestión macroeconómica
Entre los logros de Fernández , la profesional reconoció que su gestión fue muy valorada en la estabilidad macroeconómica, confianza a la política monetaria y fiscal que venía manejando desde su paso por el Banco Central del Paraguay (BCP). Además de credibilidad internacional, proyectando una imagen de seriedad técnica hacia afuera.
“Tuvo una buena relación con organismos internacionales. Puso al Paraguay como país previsible en la región, especialmente para las inversiones. Tuvo al principio, un manejo responsable de la deuda.
Se priorizó el acceso al ordenamiento, al financiamiento, se mantuvo una reputación de disciplina fiscal y no hubo cambios demasiado bruscos ni improvisaciones. Es decir, se mantuvo una línea económica coherente. Esto generó algo muy valorado por el sector privado, es decir, su capacidad técnica y la conformación de su equipo”,
