La Asociación de Almaceneros Minoristas del Paraguay (AMP) reportó que la tradicional práctica del “fiado” regresó con fuerza a las despensas vecinales, acompañada de un uso intensivo de las tarjetas de crédito para la adquisición de alimentos diarios.
El presidente del gremio, Luis Ibarra, manifestó la profunda preocupación del sector comercial minorista ante lo que consideran un retroceso en el poder adquisitivo de sus clientes habituales, quienes cada vez limitan más sus compras a los productos básicos de la canasta familiar.
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Según la asociación, esta crisis silenciosa que se siente en las despensas se arrastra desde en el año 2018. Hoy, la situación llegó a un extremo en el que las familias se ven obligadas a recurrir al endeudamiento para cubrir sus necesidades básicas.
“El crédito de consumo creció muchísimo, según informes de bancos y del propio FMI. El problema es que una cosa es endeudarse para comprar una casa o herramientas de trabajo, y otra muy distinta es empezar a endeudarse para poder comer. Eso es lo que nosotros, los despenseros, estamos viendo en el día a día”, lamentó Ibarra.
El titular de la AMP describió que hoy, el cliente tiene el temor al llegar a las cajas y calculan con miedo si les alcanzará el dinero.
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“La gente hoy se debate entre pagar la factura de la ANDE o pagar la libreta de la despensa para poder seguir teniendo crédito para comer”, expresó.
El divorcio entre la macroeconomía y la mesa familiar
Desde el sector aclaran que no desconocen ni buscan debatir los grandes números positivos que el Gobierno suele destacar a nivel macroeconómico; sin embargo, reclaman que ese crecimiento económico no llega a la ciudadanía común.
Según reportan, temporadas que antes representaban un pico de ventas importante para las despensas, como Navidad, Semana Santa o los feriados largos, hoy pasan casi desapercibidas y registran números planos.
El gremio exige que la estabilidad fiscal y el crecimiento macroeconómico se traduzcan en beneficios reales y cotidianos para la población en áreas sensibles como alimentación, salud, educación y transporte público.
La Ley Mipymes, una herramienta que sigue “en el papel”
La Asociación de Almaceneros recordó que el 98% de las empresas registradas en Paraguay son micro, pequeñas y medianas (Mipymes), y que sobre este sector recae el 70% del empleo total del país. Cuidar esta microeconomía, aseguran, es fundamental para sostener la estabilidad social.
En ese sentido, Ibarra criticó la lenta y burocrática implementación de las normativas de apoyo al sector. Aunque celebraron con entusiasmo la aprobación de la Ley Mipymes, lamentan que sus beneficios sigan trabados por la falta de reglamentación y de articulación institucional.
El sector minorista insiste en que las reformas deben acelerarse de inmediato antes de que el daño en el comercio de los barrios sea irreversible.
