El Fondo de Garantía de Depósitos representa otro 15,16% del saldo. En conjunto, ambos grupos concentran el 90,13% de los títulos, una estructura que confirma el peso del sistema financiero y de los fondos institucionales en la absorción de las emisiones del Tesoro. El resto se distribuye entre personas jurídicas (6,19%); inversores institucionales (3,43%); y personas físicas (0,25%).
La escasa participación de los inversionistas individuales evidencia que los Bonos del Tesoro todavía operan, principalmente, como instrumentos administrados por entidades con grandes volúmenes de liquidez. Para el Estado, esta configuración facilita la colocación de montos elevados y permite contar con compradores habituales. No obstante, una base reducida de tenedores también limita la diversificación del mercado y puede restar dinamismo a las operaciones secundarias.
Los datos del MEF muestran que el Fondo de Garantía de Depósitos es el principal tenedor individual con G. 1,436 billones, equivalentes a US$ 236,2 millones y al 15,16% del saldo. Muy cerca aparece Banco Itaú Paraguay con G. 1,424 billones, US$ 234,1 millones y una participación de 15,03%.
Sudameris Bank ocupa la tercera posición con G. 1,036 billones, equivalentes a US$ 170,3 millones y al 10,94%. Le siguen Zeta Banco (G. 850.212 millones y 8,98%), y Ueno Bank (G. 747.346 millones y 7,89%). Los tres mayores tenedores reúnen el 41,13% del total, y los cinco primeros elevan esa proporción a casi 60%, lo que refleja una concentración significativa incluso dentro del propio grupo institucional.
Entre los participantes con menor peso relativo aparecen The Bank of New York DRs, con 2,83%; Interfisa Banco, con 2,51%; Itaú Seguros Paraguay, con 1,61%; personas jurídicas, con 1,40%; y Banco Atlas con 1,26%. Más abajo se ubican otras entidades bancarias, financieras, aseguradoras, cooperativas, cajas mutuales y personas físicas. De los 45 registros incluidos en la planilla, 27 presentan participaciones inferiores al 1% y, en conjunto, reúnen alrededor del 6,18% del saldo.
La diferencia entre un grupo reducido de grandes compradores y una extensa cantidad de tenedores pequeños muestra que la profundidad del mercado no depende solamente del número de participantes, sino también de la distribución efectiva de las inversiones. La presencia de aseguradoras, cooperativas y cajas aporta cierta diversidad, aunque su peso todavía resulta limitado frente a las principales entidades bancarias.
A modo de remarcar, la estructura revela que el financiamiento interno del Tesoro descansa sobre pocos actores de gran tamaño. Esta concentración aporta estabilidad a las colocaciones, pero también plantea la necesidad de ampliar la base de inversionistas, fortalecer el mercado secundario y facilitar el acceso de empresas y personas físicas. Una mayor diversidad permitiría distribuir mejor la demanda, mejorar la formación de precios y reducir la dependencia de un grupo limitado de compradores.
*Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
