6 de julio de 2026

El sistema financiero paraguayo concentra un volumen relevante de recursos provenientes de entidades públicas, con una clara diferenciación por moneda en la composición y el tipo de instrumento utilizado. Los saldos públicos totales en las entidades bancarias al cierre de marzo de 2026 alcanzan US$ 3.840 millones, lo que representa un aumento interanual del 51,6% frente a los US$ 2.533 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

Banco Familiar SAECA reafirma su robustez operativa tras la remoción de la observación negativa por parte de FIX SCR, logrando una ratificación de nota AApy con Tendencia Estable que garantiza una perspectiva de crecimiento previsible y seguro dentro del mercado local.

La divisa estadounidense sigue acumulando caída en su cotización y en la jornada de este lunes se mantuvo cercano a los G. 6.400 en el arranque de las operaciones de la semana, su menor valor en cinco años. En el mercado local la baja en la cotización está en cercad del 20% en un año.
Indudablemente, existen nuevos lineamientos en la región que exigen un programa más profundo contra el injusto económico transnacional, a partir de un enfoque específico que potencia la oposición a todo tipo de “beneficios ilícitos” que resulten obtenidos (por agentes) envueltos en actividades irregulares, pues bien, se ha vislumbrado la esencia negativa de la “piratería marítima”, que afecta directamente al sector económico-marítimo, por lo que ocupa un paradigma dentro de los estándares del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) al momento de exigirse que el lavado se aplique al mayor rango posible de delitos precedentes (Recomendación 3); así como la admisión en el glosario de “categorías designadas de delitos”, del “piracy” (piratería), de forma separada, al “counterfeiting and piracy of products” (falsificación y piratería de productos).
Indudablemente, el injusto de lavado de activos se va transformando conforme a su esencia y alcance transnacional, pues, como sabemos, este ilícito busca dar una “apariencia” de origen legítimo a bienes, que en realidad son el resultado de delitos fuentes, es decir, ocupan aquellos productos o “ganancias” de otros hechos punibles, lo cual agravia tanto a personas naturales como también a las jurídicas. En tal sentido, los últimos acontecimientos han demostrado una “nueva” modalidad para eludir todo efecto de control, puesto que las asociaciones criminales se han contactado con aquellos “sujetos” que fueron premiados por alguna “lotería” u otros sorteos de suerte.