Paraguay podría comprar energía a Brasil y Argentina desde 2030

Santiago Peña en zona de obra de Aña Cua acompañado de Pedro Alliana, Claudia Centurión y Carlos Yorg.
Santiago Peña visita Aña Cuá en obra de construcción y dialoga con trabajadores locales (foto de Archivo). Miguel Ángel Rodríguez

El Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) plantea usar las instalaciones de Itaipú y Yacyretá para importar energía de Brasil y Argentina desde el 2030-2031. El Informe 2/26 advierte que ambas opciones dependen de negociaciones con los países vecinos y no solo de la voluntad del Paraguay.

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Cuando Paraguay consuma el 100% de su parte en Itaipú y Yacyretá, previsto para 2030, quedarán instalaciones disponibles para otro tipo de operación comercial entre empresas del sector eléctrico de ambos países. Así lo advierte el Informe Técnico Nº 2/26 “Requerimientos de generación eléctrica para cubrir la demanda de potencia y el consumo de energía del Paraguay. Riesgo de crisis energética periodo 2026 – 2035, parte II”, del IPPSE.

El sistema de corriente continua (HVDC), con capacidad nominal de 6.300 MW, transmite hoy desde Foz de Yguazú hasta San Pablo la energía de Itaipú que Paraguay cede a Brasil. A medida que nuestro país consuma lo suyo, esa línea quedaría ociosa.

El sistema está siendo modernizado, con culminación prevista en 2029 y posibilidad de adelantarse. La modernización incluye la opción de invertir el flujo, para traer energía desde Brasil.

Según informaciones preliminares sujetas a confirmación, la capacidad invertida estaría entre 3.000 y 5.000 MW. Eso cubriría el crecimiento de la demanda nacional durante 5 a 6 años en la década de 2030.

Yacyretá, con menos margen

Con Argentina, el IPPSE estima una capacidad de interconexión de alrededor de 1.500 MW, equivalente a la parte argentina de Yacyretá, mediante una operación de swap. Alcanzaría para cubrir el crecimiento de 2 a 3 años de demanda.

El plazo estimado para ambas es de 4 a 5 años (2030-2031), dependerá de las negociaciones. El costo está “a definir”, aunque el informe estima que sería “tal vez poco relevante”.

Condiciones y obras pendientes

El informe aclara que todo está sujeto a estudios eléctricos, ajustes de equipos y, sobre todo, a acuerdos comerciales. Se requiere un “Convenio de Cooperación Técnica, Intercambios y Comercialización de Energía Eléctrica” con cada país.

La ANDE también deberá adecuar sus subestaciones y líneas para retirar y transportar esa energía hacia los centros de consumo.

Para el lado argentino, el IPPSE recomienda obras a corto plazo. Una es la segunda línea de 500 kV Ayolas-Valenzuela, para duplicar la capacidad de transmisión. Otra es la Estación de Maniobra de Yacyretá (EMY), en 500 kV, que interconectará Aña Cuá con Yacyretá y la red de ANDE, con capacidad suficiente para futuras ampliaciones destinadas a la ANDE y a la conexión con los posibles proyectos de ampliación de Yacyretá, Corpus e Itacorá - Itatí, y eventualmente de otra interconexión con la Argentina.

Además, propone avanzar en las conversaciones por un enlace de 500 kV entre Formosa y Villa Hayes.

Para el IPPSE, estas interconexiones también servirían de respaldo ante atrasos en la habilitación de nuevas fuentes o crisis en la operación de las actuales.

“Las obras de generación eléctrica, por su complejidad y costo, especialmente los grandes emprendimientos, requieren que sean planificadas a largo plazo, con un horizonte mínimo de 20 años, conforme a prácticas internacionales, dado el extenso tiempo que conllevan los proyectos para su desarrollo y ejecución”, señala el estudio.

Añade que en el Paraguay, esa planificación es débil actualmente, tanto para el corto, mediano y largo plazo, por lo cual se requiere una urgente definición y estricto cumplimiento.

“Las decisiones sobre las nuevas fuentes a construir para atender a los tres desafíos antes fijados: a) superar el lapso crítico 2028-2030 y el riesgo de crisis energética por déficit de Potencia y Energía en los años siguientes; b) sustentar el constante crecimiento de los grandes requerimientos futuros del sistema eléctrico y c) diversificar la matriz electro-energética, será en función de la disponibilidad oportuna y de factores estratégicos relacionados”.