Sin límites para la música

De los sonidos de new age hasta los experimentos contemporáneos con el son jarocho y los ritmos folklóricos argentinos, sin olvidar las infaltables polcas y guaranias; todo eso tuvo la segunda noche del Festival del Arpa.

El ensamble de Celso Duarte interpretó composiciones mexicanas,  pero con un toque distintivo, contemporáneo, sin alterar las características esenciales del son jarocho. Ellos cerraron la segunda noche del gala.
El ensamble de Celso Duarte interpretó composiciones mexicanas, pero con un toque distintivo, contemporáneo, sin alterar las características esenciales del son jarocho. Ellos cerraron la segunda noche del gala.

El espectáculo del sábado, en el Teatro Municipal, se inició con el ensamble “Arpa pu rory”, de Encarnación, que interpretó la composición de Lorenzo Leguizamón que lleva el nombre de la agrupación, así como “Itapúa poty” y “El tren lechero”, de Pérez Cardozo. Un ingreso muy tradicional, que luego dio paso a los sonidos de experimentación de Blas Flor, que se presentó con grupo Ndavaru, entre cuyos integrantes se encuentra Luisinho Bordón, como bajista. Ndavaru presentó algo de avanzada, con composiciones realizadas por el mismo Flor.

Seguidamente actuó el arpista correntino Koki Cabañas que hizo un repaso por ritmos argentinos, desde la zamba campera de Atahualpa Yupanqui, con “La tucumanita”, hasta la infaltable “Libertango”, de Astor Piazzolla, pasando por composiciones recientes de artistas como Luis Salinas y Jorge Fandermole. Presentaron un set en el que dialogaban el arpa y el acordeón, con una fuerte presencia de la batería. Cabañas rindió un homenaje a su padre paraguayo, que le enseñó el amor al arpa, y a su maestro, Papi Basaldúa.

La polca tradicional volvió al escenario con Marciano Barreras y su conjunto, proveniente de Ciudad del Este. Tocaron “Malvita” y temas de Emiliano R. Fernández.

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Luego se presentó el grupo Maitei que reune al arpista Kike Pedersen con los hermanos Alejo y Leandro Jiménez y la cantante Norma Ávila. Ellos parten del 6/8 tradicional para hacer composiciones propias.

Finalmente, se presentó el ensamble mexicano de Celso Duarte, que también desarrolla un sonido propio partiendo del son jarocho. Muy buenos músicos, entre ellos la cantante Violeta Ortega y el hermano de Celso, Juan José Duarte, ambos hijos de Celso Duarte, quien hace muchas décadas se afincó en México. Estaba presente en la sala, seguro orgulloso del éxito de sus hijos.

sferreira@abc.com.py

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