Keane ofreció otra noche de magia en el Jockey

Con la prodigiosa voz de Tom Chaplin y la impecable sonoridad creada por Tim Rice-Oxley en los teclados, Richard Hughes en la batería y Jesse Quin en el bajo, la banda británica Keane volvió a ofrecer otra noche llena de magia.

Con una sencilla puesta en escena, que tuvo a la música como su gran protagonista, el cuarteto de pop rock Keane emocionó e hizo cantar a las 15.000 almas presentes el miércoles en el Jockey Club.
Con una sencilla puesta en escena, que tuvo a la música como su gran protagonista, el cuarteto de pop rock Keane emocionó e hizo cantar a las 15.000 almas presentes el miércoles en el Jockey Club.

“La presión era muy grande”, afirmó Chaplin, en un momento del concierto, al recordar el desafío de volver a presentarse en el mismo lugar donde en 2012 ofrecieron uno de los mejores conciertos de toda su carrera. “Me quería sentir tan bien como en aquel momento, me quería sentir mejor que aquella vez y ocurrió esta noche. Con toda honestidad quiero decir que fue un show mágico para mí... y los otros están de acuerdo”, añadió el cantante, con una gran sonrisa en el rostro.

Minutos antes, la banda había interpretado “Bedshaped”, una emotiva balada que fue coreada intensamente por el público y que marcó uno de los puntos fuertes del concierto.

Tras subir al escenario a las 21:30 y a lo largo de dos horas, el cuarteto ofreció un amplio recorrido por éxitos de su carrera como “Disconnected”, “Bend and break”, “Everybody’s Changing” y “Is it any wonder?”.

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Pero también entregó algunas sorpresas con temas no muy populares de su discografía como la enérgica “Day will come” y la balada “Hamburg song”, interpretada solo por la voz de Chaplin y el piano de Rice-Oxley.

A lo largo de la noche, la agrupación también aprovechó el encuentro para presentar en vivo algunas canciones de su nuevo disco “Cause and effect”. Así sonaron “Phases”, la desgarradora “I’m not leaving”, la reveladora “Stupid things” y la potente “The way I feel” que puso a cantar y bailar al público.

Tras saludar con un “Mba’éichapa” al inicio del show, y luego agradecer con un “Rohayhu” un poco después, Chaplin sorprendió al exclamar “japurahéi” mientras invitaba al público a corear el inicio de la animada “You are young”. Poco tiempo después, el público le devolvió en coro un enérgico “Rohayhu”, con el que Chaplin bromeó con que le estaban robando sus líneas. En sus intervenciones, el cantante también habló acerca del clima y de lo buena que es la carne paraguaya.

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A lo largo del show no faltaron clásicos como “Somewhere only we know”, “Spiralling”, “Nothing in my way”, “This is the last time”, que fueron celebrados con aplausos y gritos por parte de la audiencia. Tampoco faltaron las banderas paraguayas en el escenario, que solamente contó con un gran telón de fondo con el logo de Keane e imágenes alusivas al más reciente álbum de la banda.

La música fue la gran protagonista en este concierto, que en el tramo final hizo vibrar al público al ritmo de “Crystal ball” y “The lovers are losing”, para finalmente despedirse de Asunción con una canción que los lleva a uno de sus lugares favoritos de su región natal, el “Sovereing light café”.

Siete años después, el reencuentro entre Keane y el público paraguayo demostró que lo ocurrido en 2012 no fue una mera casualidad.

malonso@abc.com.py

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