Explicó que es el segundo año que se realiza en la capital porteña el encuentro que convoca a más de 150 expositores venidos de Europa, Asia, Estados Unidos y América Latina.
“Este apasionante hobby que comencé hace 9 años se materializa en más de dos mil botellas de todas partes del mundo y unas 3.500 piezas consistentes en pines, cajones antiguos, bandejas, platos, vasos, llaveros, carteles de publicidad, etc”, reveló. Diego Kallsen explicó que lo más emocionante es el ambiente de camaradería que existe entre sus colegas del mundo. “El coleccionismo es como un idioma que une. Es un lenguaje común entre gente de distintas culturas, pero con una pasión igual que genera amistad”.
